El Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) admitió que tras la toma de protesta de alcaldes electos, se detectaron formas cada vez más sofisticadas de impedir y obstaculizar la participación política de las mujeres en la entidad, sin embargo, de una forma coordinada lograron hacerle frente y evitarlo.
Ayer, los integrantes del Consejo General del IEEPCO presentaron el informe relativo a las actividades institucionales.
Y es que en el informe de la Comisión Temporal de Género, se asentaron todas las accionesinstitucionales realizadas respecto a la situación de las pasadas renuncias de mujeres munícipes electas en la entidad.
Con la estrategia implementada, se contribuyó para que las seis presidentas municipales dieran marcha atrás a sus renuncias y, según informó la Secretaría General de Gobierno, el 17 de enero del año en curso, se concluyó con la debida acreditación de todas ellas.
Externaron las acciones previo a la toma de sus cargos y las realizadas posteriormente para garantizar el libre ejercicio del cargo de las mujeres electas, así como prevenir la violencia política de género.
Los institutos políticos cuentan con recursos públicos suficientes y están obligados a utilizar en actividades tendientes al empoderamiento y liderazgo político de las mujeres y cuentan también con áreas que pueden realizar acciones a corto y largo plazo a fin de prevenir la violencia política.
El pasado proceso electoral 2017-2018 y tras las diversas medidas normativas e institucionales implementadas por el IEEPCO, así como a la votación del propio electorado, resultaron electas 52 presidentas municipales, 104 síndicas y 410 regidoras en total, cifras que resultan ser históricas para nuestra entidad.
Consideraron lamentables los casos de violencia política ocurridos el pasado proceso electoral a partir de la toma de protesta de las mujeres munícipes, por lo que el Instituto emprendió en una primer fase preventiva, diversas acciones a efecto de disuadir la posible comisión de acciones u omisiones que pudieran constituir violencia política en razón de género en contra de las mujeres electas.
No obstante, horas previas al primero de enero, diversas presidentas municipales estaban renunciando a su cargo, en algunos casos por acuerdos previos mediante los cuales, hombres que estaban en segunda posición ocuparían el cargo de presidentes municipales, constituyéndose en acciones por las que se simuló cumplir con el principio de paridad de géneroy la posible comisión de violencia política.
“El Estado y la sociedad en su conjunto, debemos de seguir trabajando en la formación y educación de hombres y mujeres en contextos de respeto, tolerancia e igual de oportunidades para que sucesos como los descritos, no vuelvan a ocurrir”, indicaron los consejeros electorales.






































