En Oaxaca la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador se montó sobre la estructura de la Sección 22 del SNTE, admite el ex consejero jurídico Julio Scherer Ibarra y señala que el apoyo se logró a cambio de posiciones políticas, principalmente en regidurias en alguno de los más de 500 municipios.
Quien alguna vez fue considerado por AMLO como su hermano da cuenta del clientelismo y la estrategia corporativista que emplea la Sección 22 que llevó la mayor carga de la promoción y garantía de votos a favor del tabasqueño y lo explica en el polémico libro Ni venganza ni ficción.
La dirigencia de la magisterial oaxaqueña en ese año era encabezada por Eloy López Martínez, a quien se le aplicó el principio rector 20 y está suspendido en su derechos sindicales desde marzo de 2025.
El aval implícito de la S-22 a AMLO se dio tras los resolutivos del V Congreso Político de la Sección 22 enfectuado en febrero de 2018, 5 meses antes de la elección.
LO DIFÍCIL REPARTIR POSICIONES EN DISPUTA
En el texto que ha causado revuelo en filas morenistas Scherer indica el paso político que dieron en la entidad, tras ser nombrado como coordinar de la región sureste, que comprendia 7 estados: Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Veracruz, Yucatán y Tabasco, Oaxaca incluido Scherer indica “regresamos varias veces a Oaxaca, donde la elección era muy fácil porque la gente estaba volcada con López Obrador; lo complejo eran todas las posiciones en disputa”.
El hijo del prestigioso periodista Julio Scherer García, fundador de la revista Proceso indicó con sorpresa las posiciones que demandaba la Sección 22 para sí: “Mi primera reunión importante fue con la Sección 22 del sindicato de maestros. Me aseguraron su buena disposición y voluntad para trabajar con Andrés Manuel, porque era el único candidato que les ofrecía garantías para ayudar a la gente pobre. Estaban hartos de la reforma educativa, que solo les había causado perjuicios”
LAS REBATINGAS
La Sección 22, sacando a relucir el cobre se enfrascó en las demandas políticas, Scherer nunca señala si hubo interés académico o sobre la calidad de la educación, sin embargo,se enfrascó en ““las rebatingas por un espacio minúsculo de poder no eran por las diputaciones ni por la presidencias municipales, sino por las regidurías. La Sección 22 lo primero que me pide es revisar cómo vamos a trabajar los municipios y las regidurías: qué posiciones tendrán y cuáles les tocarán para evaluar si les conviene o no”
Al final, debieron transar con el candidato.
“Querían ver al candidato. «Sí, sabemos que va a ser a toda madre; con nosotros siempre se ha portado bien —me dijeron
—, pero eso es distinto a lo que nos toca».
Todo eso ocasionó fricciones entre nosotros porque yo no estaba en condiciones de complacerlos y, como eso era lo que a ellos les importaba, nos condicionaron.
Y, al final, el trabajo y apoyo de la Sección 22 “al candidato” fue a cambio de postulaciones, candidaturas, Scherer lo esclarece así: “en cada uno de los más de quinientos municipios había que elegir candidatos y regidores, y todas las posiciones eran deseadas. Había infinidad de grupos y corrientes diferentes. Eso hacía complicadísima la elección, porque la negociación entre los grupos costaba mucho trabajo.
JARA, REPUDIADO DESDE SIEMPRE POR LA S-22
“Hay que reconocer a la 22 como el eje de la campaña en Oaxaca”, indica Sherer Ibarra.
Para el ex presidente Andrés Manuel la 22 era parte del movimiento. Realmente no hubo que montar estructura electoral en Oaxaca, porque la estructura y el control eran la 22. “Nos pidieron no interferir; ellos se encargarían. Solo donde había algunos problemas, actuábamos nosotros y los solucionábamos.
Sobre los aspirantes al senado señalaba: Susana Harp no se metía en la parte política; no quería involucrarse en eso.
“Salomón Jara, en cambio, sí tenía un grupo considerable de operadores, pero desde entonces sostenía un gran pleito con la Sección 22 de la CNTE. La 22 no le tenía ninguna confianza a Salomón y él tampoco confiaba en ellos. El gobernador, Alejandro Murat, intervenía en apoyo de sus candidatos, pero la verdad es que ni siquiera figuraban frente a lo que hacía Andrés Manuel. El trabajo en Oaxaca era armonizar las campañas para que no se desbordaran y evitar que los municipios y diputaciones que podíamos ganar se perdieran por pleitos internos”.
Scherer se muestra satisfecho con la tarea de la Sección 22 y el resultado en Oaxaca: “nos fue realmente bien: todos los candidatos ganaron. Literalmente arrollamos; fue carro completo y, si hubiera sido camión, también camión completo”.









































