Se cree que fue plantado en 1813 por el general José María Morelos cuando éste estuvo en la ahora ciudad de Oaxaca en tiempos de la guerra de la Independencia. Los relatos orales, algunos ya plasmados en libros, también dicen que como a él, el general plantó un fresno en el parque cercano (El Llano).
Por ahora, con una edad estimada en más de 200 años según esa creencia, el Higo de Belén o Higo de Morena sobrevive en la ciudad de Oaxaca, pese al fuego que se le prendió el pasado 2 de enero.
El árbol ubicado frente a la capilla de Belén, del templo de Guadalupe, muestra los daños de ese atentado, pero también mantiene la basura que en sus raíces han arrojado las personas.
El Higo de Belén es uno de los 41 árboles notables declarados así por el congreso local hasta el año 2024. En la capital oaxaqueña había 7 ejemplares de esta categoría, pero solamente sobreviven 6, ya que el Higo de Guadalupe Victoria o de la calzada de La República cayó en agosto del 2021.
Hasta ahora, se desconoce el estado de salud del Higo de Belén, pues las autoridades estatales y municipales se comprometieron en enero a realizarse estudios para tener un diagnóstico y los tratamientos que requiere el ejemplar.

Aquel 2 de enero, personal de Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad acudió para revisar el ejemplar y para confirmar que ya no se reactivara el fuego. Durante ese momento, el personal señaló que junto con la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Oaxaca y del ayuntamiento capitalino determinarían las acciones a emprender.
Posteriormente, en un boletín, el gobierno estatal informó que se habían evaluado los daños “en el Árbol Notable de la Capilla de Belén (AHNE-021), ubicado en el Paseo Juárez “El Llano”, luego de registrarse un incendio al pie del ejemplar”.
De acuerdo con la dependencia estatal, el higo “presenta daños en la parte superficial del sistema radicular, así como evidencia de quema en el interior del tronco número dos, aproximadamente a tres metros sobre el nivel del suelo”. Sin embargo, se espera que se haga un diagnóstico más profundo mediante tomografía sónica.
En su libro “Árboles emblemáticos de Oaxaca” (2013), el fallecido activista Francisco Verástegui señala que el árbol también es conocido como el Higo de Morelos. Asimismo, que desde el 2007, con apoyo del entonces presidente municipal Manuel de Esesarte, se le construyó una barda de protección y una reja de hierro.









































