El Gobierno de México analiza endurecer las medidas sanitarias a nivel nacional para contener la propagación del gusano barrenador del ganado, una plaga que amenaza con expandirse hacia el centro y norte del país.
De acuerdo con un proyecto de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), publicado ante la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), la iniciativa plantea extender la emergencia zoosanitaria a todo el territorio mexicano y establecer nuevos controles para el traslado de animales.
El documento surge en respuesta al incremento de casos registrados en el sur del país, así como al riesgo de que la infestación alcance regiones productoras clave como Chihuahua, Sonora, Coahuila y Tamaulipas, donde la actividad ganadera es uno de los principales motores económicos.
RESTRICCIONES A LA MOVILIZACIÓN
De aprobarse el proyecto, los dueños o transportistas que deseen mover animales de especies bovinas, bufalinas, porcinas, ovinas, caprinas, bisontes o aves deberán presentar un Certificado Zoosanitario de Movilización, emitido por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Además, los animales deberán recibir un baño insecticida y someterse a una inspección física para descartar la presencia de heridas o larvas.
Si el traslado ocurre entre seis y quince días después del primer tratamiento, se requerirá un segundo baño preventivo; si pasa más tiempo, el proceso deberá reiniciarse completamente, según el anteproyecto.
Desde diciembre de 2024, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) mantiene cerrada la frontera a las exportaciones de ganado mexicano por la presencia del gusano barrenador.
A casi un año de la medida, México y Estados Unidos no han logrado un acuerdo para reabrir el comercio pecuario, lo que afecta de manera directa a productores del norte del país, quienes enfrentan pérdidas por la imposibilidad de exportar.








































