A cinco meses de la tragedia en el Colegio Francoise Dolto, donde varios menores de edad resultaron con quemaduras en diferentes grados por el mal manejo de una fogata, la familia de Kasumi, la niña más afectada, no ve avances en el castigo a los responsables.
Victoria, la madre de la menor de cuatro años de edad, afirmó que solo cuatro personas cuentan con prisión preventiva, pero no hay avances en las investigaciones y dos más se mantienen en libertad.
Por la gravedad de las heridas de Kasumi, quien sufrió quemaduras de segundo grado, en diciembre de este año su familia la llevará nuevamente al Hospital de Galveston, Texas, donde tendrá su primera cirugía.
Aunque la intervención quirúrgica no representará gastos para la familia de Kasumi, sí deberán costear el viaje, el hospedaje y la alimentación por al menos dos semanas.
Para este gasto de varios miles de pesos, la familia de Kasumi prepara una actividad para recaudar fondos, la cual darían a conocer en breve por medio de las redes sociales y otros medios de comunicación.
La madre de Kasumi lamentó que a la fecha no haya castigo ejemplar para las autoridades del Colegio y todos aquellos involucrados en la desaparición de pruebas, horas después de la tragedia.
Incluso, dijo, “se sospecha que la familia de los directivos del Colegio pondrán en funciones una nueva escuela”, luego de que les fueran clausuradas las dos sedes que operaban de manera irregular en la capital.
El 29 de abril de este año, varias niñas y niños del nivel primaria sufrieron quemaduras en diferentes partes del cuerpo, luego de que en una celebración por el Día del Niño, el profesor de educación física manipulara un bote de alcohol sobre la fogata que los profesores realizaron durante un campamento al interior del Colegio, sin previo aviso a las madres y padres de familia.







































