Su historia está ligada al Ferrocarril Mexicano del Sur, que aunque dejó de operar en la ciudad de Oaxaca, permanece en los durmientes y la infraestructura que desde el 2017 alberga al Museo Infantil de Oaxaca (MIO). Se trataba del Higo de la Antigua Estación, un ejemplar catalogado como árbol notable y cuya edad es de más de 100 años.
Este higo del valle (Ficus crocata), es una especie que no necesita tanto riego, explica Arturo Saavedra, director del Museo Infantil de Oaxaca, institución que desde su instalación en este inmueble municipal ha asumido la responsabilidad del higo y del ahuehuete de más de 1,500 años, también considerado un árbol notable.
El riego del higo se hace aproximadamente cada tres o cuatro meses, con una pipa de 10 mil litros. Aunque todo depende de cómo se observen sus hojas, cuenta Saavedra. En cambio, el ahuehuete necesita de una pipa de 10 mil litros cada semana.
Un año “frondoso”

“El higo se encuentra en muy buenas condiciones, es un árbol bastante sano. Ahorita ya tiró bastantes hojas, pero este año es cuando más frondoso ha estado en muchísimo tiempo”, detalla el director.
Para el cuidado de ambos árboles, el Museo Infantil de Oaxaca, dependiente de la Fundación Alfredo Harp Helú, trabaja en colaboración con especialistas como Rodolfo Hernández Rea, del Instituto Tecnológico de los Valles Centrales de Oaxaca y de la Asociación Mexicana de Arboricultura.
Este árbol, según “Nuestras Raíces. Catálogo de Árboles Notables y Emblemáticos de Oaxaca” (2019), tiene una altura de 29.3 metros; un diámetro de copa de 28.25 metros; un diámetro de tronco de 1.73 metros y su edad aproximada es de más de 100 años.
Sobre un cementerio
Sobre el origen de su nombre, la publicación del gobierno estatal señala que “se atribuye a su ubicación en el sitio que fue la Estación del Ferrocarril de la ciudad, que actualmente alberga el Museo Infantil de Oaxaca”.
“El lugar que ocupa el higo formó parte de los terrenos del templo del Marquesado, el cual contaba con un camposanto muy amplio y fue cortado a la mitad por la Calzada Madero. Se cuenta que por el caudal del río Atoyac los sepulcros eran arrastrados. El Marquesado pasó a formar parte del municipio de Oaxaca de Juárez en 1908, siendo gobernador del estado don Emilio Pimentel”, detalla la obra sobre el barrio y antes municipio (Santa María del Marquesado), en donde se ubica este árbol notable.








































