El obispo auxiliar de Antequera Oaxaca, Luis Alfonso Tut Tun, llevó a cabo en la Catedral Metropolitana de Oaxaca la celebración Eucarística del Bautismo del Señor. En ciudad del Vaticano, se recordó que la fiesta del Bautismo del Señor, comienza el tiempo ordinario del año litúrgico, “un período que nos invita a seguir al Señor, escuchar su Palabra e imitar sus gestos de amor al prójimo”.
El arzobispo auxiliar, durante su homilía, indicó que, a pesar de la inocencia del señor, este se colocó a nivel de los pecadores y solicitó el bautismo por parte de un mortal como Juan el Bautista; con el bautismo “renovamos y confirmamos nuestro propio bautismo, el sacramento que nos hace cristianos, liberándonos del pecado y transformándonos en hijos de Dios, por el poder de su Espíritu de vida”.
¿Porqué nosotros hemos hecho del bautismo un rito desabrido, que se vive individualmente y que solamente como documento de pertenencia o, peor, de separación de los demás? indicó Tut Tun. “Sin pecado ni impureza, Cristo no se mantuvo ajeno a nosotros, pecadores, sino que eligió estar con nosotros para sanarnos; se sumergió en nuestra fragilidad humana, para justificarnos en su inocencia”, indicó el obispo auxiliar.
En ciudad del Vaticano, reflexionando sobre el evangelio hodierno, León XIV ha recordado cómo Jesús se bautizó en el río Jordán, y cómo al hacerlo se manifestó toda la Trinidad: el Hijo en el agua, el Espíritu Santo descendiendo como paloma, y la voz del Padre proclamando: “Este es mi Hijo muy querido”. El Papa ha señalado que, de esta manera, “Dios no mira el mundo desde lejos, al margen de nuestra vida, de nuestras aflicciones y de nuestras esperanzas. Él viene entre nosotros con la sabiduría de su Verbo hecho carne, haciéndonos parte de un sorprendente proyecto de amor para toda la humanidad”.
Luis Alfonso Tut Tun, en su homilía dominical en la Catedral metropolitana de Oaxaca abundó que por medio del bautismo entramos a formar parte de esa gran familia llamada Iglesia y empezamos a formar parte de ese gran sueño de Jesus, de unir a todos los hombres en una sola familia.
Por su parte, León XIV indico que Jesús se hizo bautizar para revelar la infinita misericordia de Dios y que el Bautismo “nos introduce a todos en la Iglesia, que es el pueblo de Dios, formado por hombres y mujeres de toda nación y cultura, regenerados por su Espíritu”. De hecho, ha pedido que dediquemos el día de hoy a “hacer memoria del gran don recibido” pero sobre todo que nos comprometamos “a testimoniarlo con alegría y coherencia”.








































