Lo que fue presentado por las autoridades educativas como un proceso innovador para asignar espacios en el nivel medio superior se ha convertido en motivo de inconformidad entre decenas de familias oaxaqueñas, quienes cuestionan la forma en que fueron distribuidos los lugares en los distintos subsistemas de bachillerato.
Tras la publicación de los resultados del programa “Mi Derecho, Mi Lugar”, comenzaron a multiplicarse las denuncias de padres de familia cuyos hijos fueron enviados a planteles ubicados a varias horas de sus domicilios. Esto, pese a existir escuelas con disponibilidad mucho más cercanas.
Las inconformidades no solo se centraron en las largas distancias que ahora deberán recorrer los estudiantes, sino también en la falta de claridad sobre los criterios utilizados para realizar la asignación.
ESPECIALISTA CUESTIONA EL FUNCIONAMIENTO DEL SISTEMA
El influencer y especialista en sistemas conocido como Mister Blue realizó una transmisión en vivo en la que analizó el funcionamiento de la plataforma utilizada durante el proceso. En la que planteó una serie de cuestionamientos técnicos y administrativos.
Uno de los principales señalamientos fue la ausencia de información sobre el supuesto algoritmo utilizado para distribuir los espacios.
“La gente se pregunta bajo qué criterios opera este supuesto algoritmo… encontré varias cosas que me parecen interesantes, preocupantes y sobre todo muy delicadas”, expresó durante la transmisión.
El especialista también afirmó que existen testimonios de ciudadanos que consideran que algunos estudiantes habrían recibido un trato preferencial.
“Hay personas que dicen: conozco a gente de la población que sí sus hijos quedaron ahí… casualmente son personas que están afiliadas a un sindicato o ligadas a oficinas del gobierno”, señaló, aunque estas afirmaciones corresponden a denuncias expuestas durante su transmisión y no han sido confirmadas por autoridad alguna.
SEÑALAN POSIBLE EXPOSICIÓN DE DATOS PERSONALES
Otro de los puntos que generó mayor polémica fue la forma en que fueron publicados los resultados.
Durante su análisis, Mister Blue aseguró que la plataforma permitió consultar documentos que contenían información personal de miles de aspirantes.
“Están violando la privacidad de miles de jóvenes al exhibir sus CURP de manera pública”, afirmó, al cuestionar que los resultados se difundieran mediante archivos PDF sin mecanismos adicionales de autenticación.
El creador de contenido sostuvo que un sistema con mejores medidas de seguridad habría permitido consultar los resultados de manera individual. Y así evitar la exposición de datos personales.
Hasta el momento, las autoridades educativas no han informado públicamente si abrirán una revisión sobre este señalamiento. O si existió alguna vulneración a la normativa en materia de protección de datos personales.
FAMILIAS EXIGEN TRANSPARENCIA EN LA ASIGNACIÓN
Además de las observaciones técnicas, padres de familia han manifestado su molestia por considerar que el nuevo esquema afectó directamente a estudiantes que deberán trasladarse diariamente largas distancias para continuar sus estudios.
Entre los casos expuestos se encuentran jóvenes asignados a planteles ubicados a más de dos e incluso cuatro horas de sus hogares. Situación que representa mayores gastos de transporte, tiempos de traslado y riesgos para quienes deberán desplazarse diariamente.
Durante su transmisión, el especialista cuestionó las consecuencias sociales del modelo implementado.
“Se está jugando con el futuro de miles de jóvenes”, advirtió al pedir que las autoridades expliquen públicamente cómo opera el algoritmo y bajo qué parámetros fueron distribuidos los espacios.
EL PROGRAMA OFRECIÓ MÁS DE 60 MIL ESPACIOS
De acuerdo con la información oficial del programa, se ofertaron 60 mil 984 lugares en 652 planteles de bachillerato estatales y federales.
Como parte del nuevo modelo, los aspirantes no realizaron examen de admisión, tampoco se tomó en cuenta el promedio escolar ni se cobró cuota de inscripción. Los estudiantes únicamente registraron sus datos y seleccionaron sus opciones educativas mediante una plataforma digital, que posteriormente les asignó un plantel.
Mientras las inconformidades continúan creciendo en redes sociales y entre padres de familia, persiste la exigencia de que las autoridades transparenten el funcionamiento del sistema, aclaren los criterios de asignación y respondan a los cuestionamientos sobre la protección de los datos personales de los aspirantes.








































