Héctor Ulises Bernardino Hernández, investigador de la facultad de química de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, señaló que ha detectado al menos 45 productos químicos que se utilizan en el sistema de maíz en el estado de Oaxaca. Es decir, insecticidas, herbicidas y fungicidas para tratar diversos problemas en los cultivos, pero que a su vez no solo contaminan el agua, el aire y el suelo, sino afectan la salud humana.
El especialista fue parte del diálogo “Agrotóxicos en Oaxaca: qué son y por qué son una amenaza para la vida”, organizado por el Espacio Estatal en Defensa del Maíz Nativo de Oaxaca durante la conmemoración del Día Mundial en contra de los Agrotóxicos.
Nuestro estado es muy rico en flora y fauna, además de tener una riqueza en productos agrícolas, dijo el especialista, sin embargo, “tristemente, la situación con el uso de plaguicidas es muy fuerte”.
En compañía de otros especialistas y agricultores, Bernardino Hernández señaló que un solo productor o campesino puede utilizar 5, 6, 7, 8 o más productos diferentes para tratar los problemas del cultivo de maíz.
“ABANICO DE HERBICIDAS”
El abanico de herbicidas es muy amplio, pero sobresale el uso de glifosato paraquat y el 2,4-D, dijo como ejemplo de algunos de los productos de este tipo.
“Como las malas hierbas son un problema muy fuerte, entonces se tienen que utilizar herbicidas y varios de estos herbicidas están prohibidos en otros países, pero en nuestro país y estado se siguen vendiendo. Otro problema fuerte en el cultivo de maíz son los insectos que afectan a las plantas en diferentes etapas, entonces el productor utiliza insecticidas”, detalló.
En el maíz, hasta hace algunas décadas, no era muy frecuente la presencia de enfermedades de tipo fúngico (de hongos), ahora ya lo hay y el productor tiene que hacer uso de fungicidas, señaló el especialista.
Pero lo más preocupante es la mezcla de variedades de cada producto o entre herbicidas, insecticidas y fungicidas, cada uno con diferentes niveles de toxicidad para el ser humano.
“Al mezclarse, al parecer son productos no muy agresivos, pero en química decimos que hacen una sinergia, es decir, potencian sus efectos tóxicos. Ahí viene lo triste y preocupante porque si de por sí el producto es peligroso, ahora mezclado aumenta su peligrosidad”, ahondó.
Por el uso de los agrotóxicos, Bernardino Hernández expuso que la población más vulnerable en los campos agrícolas oaxaqueños es la familia del productor: los niños y las mujeres. Esto al tener contacto con el productor y las prendas impregnadas por estos químicos.
Además de que los productos también se dispersan por el aire y pueden llegar a otras poblaciones en las que no se usan, pero tendrán sus efectos tóxicos. De igual manera se contamina el suelo con ellos, expresó en el conversatorio realizado este miércoles en el zócalo de la ciudad de Oaxaca.




































