Después de haber detectado irregularidades en el funcionamiento del sistema de videovigilancia del Centro de Control y Comando (C2 y C4) en el municipio de Juchitán de Zaragoza, autoridades estatales desarticularon 23 cámaras que eran utilizadas para alertar a las bandas criminales que operan en este municipio ubicado en la región del Istmo de Tehuantepec.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) informó que como parte de los acuerdos de acción emanados de la Primera Reunión de Evaluación de la Operación Sable, elementos estatales y federales implementaron acciones para asegurar el sistema de vigilancia tras detectar irregularidades.
Cabe destacar que esta acción se lleva a cabo a dos semanas de la intervención que se llevó a cabo en la Policía Municipal y C2 de Juchitán, en el que identificaron espejos en la operación de las cámaras y se detuvo al operador del sistema, en tanto 200 elementos municipales permanecen encuartelados y realizarán sus exámenes de control y confianza para determinar su viabilidad en el cargo.
Durante el operativo para desarticular las cámaras, participaron personal de la Fiscalía a través de la Vicefiscalía Regional del Istmo, la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), en colaboración con la Secretaría de la Defensa Nacional (DEFENSA), Secretaría de Marina (SEMAR), Guardia Nacional (GN), la Policía Estatal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Policía Vial.
La institución de procuración de justicia, detalló que en ello se desinstalaron y aseguraron 23 cámaras de videovigilancia que no pertenecen a las labores seguridad de los centros de Control y Comando del Estado y Municipio y que aparentemente eran utilizadas para fines distintos al interés público.
Añadió que el operativo forma parte de las acciones para el fortalecimiento de la restauración de la paz social y la seguridad en la región del Istmo de Tehuantepec, especialmente en el municipio de Juchitán de Zaragoza.
Desde el mes de febrero cuando inició la Operación Sable, las autoridades estatales y federales han realizado la detención de más de 70 personas identificadas como generadores de violencia, quienes habían convertido en Juchitán en el municipio más violento de Oaxaca.







































