Acoso, abuso laboral, hostigamiento, despido injustificado, fabricación de faltas, aislamiento y cambio de adscripción en busca de su renuncia, denunció ayer Sofía Fernanda Juárez Guandulain, trabajadora del Congreso del estado que entró a laborar primero en el Área de Resguardo y Seguridad de la 64 legislatura y después adscrita al área de Recursos Humanos de la 65 legislatura.
La activista indicó que su labor era, entre otras, dar a conocer las acciones en favor de la comunidad LGBT+ y que fue separada de su cargo en junio de 2024, cuando su carta de despido estaba fechada en abril de este mismo año.
Juárez Guandulain ingresó a trabajar al Congreso de Oaxaca en 2020 y explicó que durante tres años el ambiente laboral fue de mucho respeto, pero todo comenzó a descomponerse tras la entrada de del capitán retirado, Rodrigo Arturo Ramírez Pinacho, quien ocupa el cargo de director del Área de Seguridad y Resguardo del congreso oaxaqueño y es cuando la discriminación y violencia de género hacia su persona comenzaron con mayor fuerza.
La Comisionada Estatal de Diversidad Sexual y extrabajadora del congreso, señaló que a casi 4 meses de su despido injustificado, denuncia los abusos de que es objeto por parte de diferentes funcionarios del Congreso local.
Aseveró que para despedirla tuvieron que falsificar firmas e inventar que tenía cinco faltas injustificadas. Aseveró que fue blanco de burlas y víctima de chistes homofóbicos, “no aceptaban mis permisos” y fue la directora de Recursos Humanos, Azucena Nayeli Anguiano, quien me levantó un acta administrativa por mis permisos; mis ausencias estaban justificadas por mi activismo”, aseguró.
Explicó que a finales del año pasado fue la única empleada del área a quien no le aumentaron del sueldo, tampoco le renovaron su contrato y comenzaron a pagarle a través de vales.
Luego de problemas con el director Ramírez Pinacho, la dirección de Recursos Humanos ofrece su traslado a esa área pero recibiendo vales como salario y permanecía sin contrato. La activista cuestionó en conferencia de prensa realizada frente al templo de Santo Domingo “¿Cómo le hizo el Congreso para justificar mi sueldo?”
Siempre con el testimonio, Juárez Guandulain relató que el 18 de junio fue la directora de Recursos Humanos quien le notificó vía escrito que ya estaba despedida. “Armaron muy bien todo para retirarme de mi trabajo; señalan que el despido se tramita por la Junta de Coordinación Política, pero no sé si ello es verdad”.
La activista acusó que en el Congreso del Estado, próximo a cambiar legislatura, “hay funcionarios y servidores públicos insensibles, misóginos y transfóbicos como su exjefe, el capitán retirado, Rodrigo Arturo Ramírez Pinacho, y la directora de Recursos Humanos, Azucena Nayeli Anguiano.
La víctima del presunto despido injustificado denunció ante la Junta Laboral de Conciliación y Arbitraje su caso y está a la espera de una respuesta oficial.
“Me siento impotente, incomprendida; perdí mi trabajo en una institución como el Congreso, donde se presume que impulsan y se avalan leyes a favor de la inclusión, la diversidad; no es posible que me aislaron como si fuera la ‘rara’ de la oficina y me ponían a leer libros para pasar las horas, realmente me ofendieron y se burlaron horrible de mí”, enfatizó.
Emplazó a la próxima legislatura y a la diputada de la Cuota de Género LGBT+, Daniela Taurino, a respaldar y defender su caso en busca de recuperar el trabajo.







































