De acuerdo con datos de la Unidad de la Policía Cibernética (UPC), los principales delitos cibernéticos que agobian oaxaqueños son la suplantación de identidad, extorsión y el fraude informativo.
En el periodo correspondiente del 28 de marzo al 3 de abril, las autoridades estatales atendieron 79 casos de delitos cibernéticos, de los cuales 34 correspondieron con la suplantación de identidad, lo que representó el 43 por ciento del total de los casos atendidos.
CLONACIÓN
De estos casos, en su gran mayoría los delincuentes se hicieron pasar por supuestos ejecutivos de instituciones bancarias o bien clonaron la identidad de otras personas mediante las redes sociales para solicitar recursos económicos.
En algunos casos atendidos en este periodo fueron por denuncias interpuestas por servidores públicos que fueron víctimas del robo de identidad, en el que los delincuentes solicitan recursos a través de perfiles falsos.
La segunda modalidad con mayor número de denuncias fue la de fraude informativo con el 13.9 por ciento, mientras que la tercera, fue la de extorsión con cibernética con nueve casos, de los cuales seis fueron víctimas mujeres y tres hombres.
ACOSO CIBERNÉTICO
En menor medida también se denunciaron otras modalidades como acoso cibernético, amenazas, contra la intimidad sexual, entre otros como el secuestro virtual del cual la Fiscalía de Oaxaca atendió recientemente un caso.
La institución informó que como resultado de la aplicación inmediata de protocolos de acción inmediata, logró la localización con vida de cinco integrantes de una familia integrada por cuatro adultos y un menor de tres años, quienes eran víctimas de un secuestro virtual en la región de los Valles Centrales.
Los hechos se originaron cuando las víctimas se desplazaban en una camioneta Nissan sobre la Carretera Federal 190. Mediante llamadas intimidatorias, sujetos que se identificaron como integrantes de un grupo delictivo obligaron a la familia a aislarse en un hotel, bajo la amenaza de privarlos de la vida.
Simultáneamente, los extorsionadores contactaron a familiares en Tlacolula de Matamoros exigiendo la cantidad de 300 mil pesos a cambio de su supuesta liberación.
La denuncia inmediata al número de emergencias 911 activó el despliegue de la Unidad Especializada en el Combate al Secuestro y Extorsión (UECS), dependiente de la Fiscalía Especializada para la Atención a Delitos de Alto Impacto.
Detalló que el Centro de Operaciones Tácticas de la Fiscalía empleó un sistema de análisis, el cual permitió interceptar el origen de las llamadas y geolocalizar el dispositivo de las víctimas en un hotel de San Sebastián Tutla, evitando que sus familiares realizaran el pego que les exigían.




































