La decisión de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) cambia por completo los supuestos mecanismos previstos para conducir la transición energética y vulnera el andamiaje institucional de mitigación de emisiones, lamentó la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE).
El acuerdo de la CRE desvirtúa los mecanismos previstos para conducir los esfuerzos de descarbonización, dado que, parte de la generación eléctrica a partir de gas natural en ciclo combinado obtenga Certificados de Energías Limpias (CELs), expuso.
Consideró que la medida deteriora drásticamente el valor económico de los CELS y anula su función como indicador del avance en la descarbonización de la matriz energética.
Por lo cual, la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE) y la Asociación Mexicana de Energía Solar (ASOLMEX) lanzó un llamado a fortalecer los mecanismos de descarbonización del suministro eléctrico y respetar los instrumentos que el marco jurídico contempla para estos efectos.
Recordó que el acuerdo aprobado el 24 de mayo por la Comisión Reguladora de Energía (CRE), y publicado ayer en el DOF, incrementa artificialmente la cantidad de energía limpia en el sistema eléctrico.
Esto, al considerar parte de la generación con gas natural en centrales de ciclo combinado como energía libre de combustible y la hace acreedora a Certificados de Energías Limpias (CELs), señaló.
Reconoció que los CELS fueron incorporados en la legislación nacional en 2014, como un mecanismo para incentivar la descarbonización de la matriz energética e incrementar el porcentaje de electricidad con fuentes no fósiles del 20% en 2018 al 35% en 2024.
Y para garantizar su función como indicador del avance en este proceso, la legislación dispuso requerimientos incrementales anuales para los consumidores de energía y no consideró a la generación con ciclos combinados de gas natural entre las tecnologías que ayudan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, comentó.
Explicó que la decisión de la CRE cambia por completo los supuestos y mecanismos previstos para conducir la transición energética y vulnera el andamiaje institucional que organiza y conduce los esfuerzos de mitigación de emisiones, ambos orientados a que el Estado mexicano habilite la garantía de un medio ambiente sano para los ciudadanos.












































