La Secretaría de Educación Pública (SEP) confirmó la eliminación de las Escuelas de Tiempo Completo a nivel nacional y que en Oaxaca impactaría a cerca de un millar de escuelas.
Con la desaparición del programa cerca de 906 instituciones educativas en el estado dejarán de prestar el servicio y con ello afectar a alumnos y padres de familia de escasos recursos.
Este lunes, a través de la publicación del acuerdo 05/02/2022 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la SEP hace oficiales las Reglas de Operación para La Escuela es Nuestra (LEEN) para el 2022, que elimina a las Escuelas de Tiempo Completo.
A pesar de haber tenido la posibilidad de rectificar en días pasados, la SEP reafirmó su decisión de violar abiertamente los derechos humanos a la educación y a la alimentación de 3.6 millones de niñas, niños y adolescentes (NNA), lamentó Mexicanos Primero.
Precisó que en el contexto de regreso a clases presenciales, las Escuelas de Tiempo Completo tenían la oportunidad de ser el vehículo para revertir la desnutrición y malnutrición, así como la recuperación de aprendizajes académicos y la salud socioemocional de los infantes.
La Escuela es Nuestra desde ahora es abiertamente un programa de albañilería con fines electorales que, aún teniendo como objetivo la mejora de la infraestructura, no tiene ningún enfoque específico que priorice la atención a los problemas que han obstaculizado o, incluso, imposibilitado un regreso a las aulas pleno, alertó.
Mexicanos Primero indicó que en su momento, organizaciones como la UNICEF públicamente recomendaron al gobierno mexicano no sólo mantener, sino extender, el servicio de alimentación con el que contaban las Escuelas de Tiempo Completo.
Incluso algunos gobiernos estatales decidieron aportar sus propios recursos para continuar la operación de algunas Escuelas de Tiempo Completo.
Pero, los únicos que parecen no darse cuenta de la atrocidad que cometieron son las autoridades federales, específicamente la SEP, quien, sin ningún tipo de evidencia, consulta o alternativa, deciden acabar con un programa que por años ha demostrado beneficios medibles en el ejercicio del derecho a aprender y a una alimentación digna de millones de niños”.
Sostuvo que no es solamente abrir las escuelas, sino cómo se abren después de la pandemia, dado que no pueden perder la alimentación y el mayor aprendizaje que se requiere en este momento de vuelta a la presencialidad.







































