En medio de los trabajos de restauración del templo y ex convento de Santo Domingo de Guzmán por los daños que persisten a raíz de los sismos, esta semana también comenzó la restauración de la barda perimetral del monumento histórico de la ciudad de Oaxaca. Los trabajos consistirán en el retiro de las pintas y grafitis de la barda perimetral, pero también en el registro de los grafitis para un estudio sobre los movimientos y manifestaciones sociales en la capital.
Antes del retiro de las pintas de la barda de Santo Domingo de Guzmán, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) responsables de los trabajos, ha restaurado la fachada de la Catedral Metropolitana y la barda perimetral de la Basílica de Las Soledad, también localizadas en el centro histórico de la ciudad.
De acuerdo con el INAH, los trabajos en el ex convento de Santo Domingo iniciaron el lunes 26 de enero y abarcarán un área de 560 metros cuadrados, sobre la calle Berriozábal.
“El proyecto contempla colocar una capa de sacrificio que aminore daños futuros y, a la vez, facilite su pronta atención”, explicó el instituto en un boletín.
En el mismo documento, detalló que “en primera instancia, se hará un registro detallado de cada una de las pintas a remover, a fin de que, en algún momento, estas sirvan como fuentes documentales para la investigación en torno a diversos fenómenos sociales”.
Después de eso empezará el retiro de los grafitis “empleando materiales compatibles con la fábrica del inmueble histórico y se colocará una capa de sacrificio que permitirá: por un lado, que, ante impactos derivados de nuevas manifestaciones ciudadanas, el daño a la cantera sea menor; y por otro, que las acciones de limpieza sucesivas sean más fáciles de ejecutar”.

Obra virreinal
Sobre la barda perimetral de Santo Domingo, el INAH detalló que está fue construida en la época virreinal para delimitar la gran huerta del antiguo convento dominico. “La barda perimetral es un elemento arquitectónico que, en los últimos años, junto con las fachadas de numerosos edificios del Centro Histórico oaxaqueño se han encontrado inmersas en nuevas dinámicas, derivadas de movimientos de protesta social”.
Por ahora, también se mantienen los trabajos de restauración del templo y ex convento, derivadas de los daños por los sismos del 2017, 2018 y 2020. Estas intervenciones se realizan conforme a la normativa, ha explicado el director del Centro INAH Oaxaca, José Manuel Bañuelos Ledesma.
En tanto, el director general del instituto, Joel Omar Vázquez Herrera, también ha explicado que las atenciones a los inmuebles afectados por los sismos continuará en este año y se espera que sea en este ejercicio en el que se concluyan las restauraciones en todos los bienes que aún tienen afectaciones.









































