En medio de las discusiones del proyecto del Paquete Económico 2026 del país y de la falta de mantenimiento que ha derivado en la muerte de al menos un árbol notable o de la destrucción de parte de la selva en Punta Colorada, el gobierno de Oaxaca ha reportado el aumento de sus Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC), además de la entrega de certificados de árboles notables.
Estas declaratorias de árboles notables y/o históricos han propiciado que en el estado de Oaxaca estén reconocidos como tal 41 ejemplares, entre ahuehuetes, higos, ceibas, una parota, dos coquitos y un mezquite. La primera declaratoria para este tipo de ejemplares fue en el año 2008, la segunda fue en el 2009, la tercera se hizo en el 2010 y la última fue en 2024.
Los certificados de la última declaratoria para 8 árboles fueron entregados hace unos días durante la visita de Alicia Bárcena Ibarra, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Sin embargo, estos reconocimientos se dan un contexto en el que los árboles notables y otros de cierta importancia se han perdido en el estado de Oaxaca. Por ejemplo, el Higo de Guadalupe Victoria o de la calzada de La República, que cayó en agosto de 2021. Este ejemplar sí tenía la declaratoria de notable y se cree que fue plantado por el héroe de la Independencia y primer presidente de México, por eso el nombre con el que es conocido.
En la capital sobreviven otros árboles notables como los dos coquitos de Jalatlaco. Aunque tampoco han estado libres del deterioro y abandono.
En marzo, el Colectivo de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca (COAO) denunció públicamente que los coquitos estaban infestados por la plaga del muérdago y la bromelia. Tras la denuncia, la Secretaría de Medio Ambiente del gobierno estatal, principal responsable del cuidado de este tipo de árboles, acudió para atenderlos.
En la ciudad, el colectivo ha señalado que 7 u 8 de cada 10 árboles de todos los tipos sufren de plagas y de falta de mantenimiento.
Los presupuestos para el medio ambiente siguen siendo inciertos tanto a nivel estatal como federal, pues en el caso del estatal aún falta que se discuta el proyecto en el congreso local. En tanto, a nivel nacional se ha señalado una reducción para la atención de las áreas naturales protegidas.
Además porque en el caso de la playa Punta Colorada, que habitantes de la región Costa han pedido que se declare como zona protegida, es la propia autoridad estatal la que ha acabado con parte de la selva para construir un cuartel de la policía.







































