A tres días del proceso de revocación de mandato en que se someterá el titular de la gubernatura del estado de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, al menos organizaciones sociales y organismos defensores de derechos humanos rechazaron este ejercicio al considerar que se trata de una simulación orquestada desde el poder.
En su pronunciamiento conjunto denunciaron que este ejercicio no nace de una genuina exigencia popular de remoción, sino de una estrategia de autopromoción política, por lo que consideraron que la recolección de firmas por la propia militancia del partido en el poder desvirtúa la naturaleza de la revocación, convirtiéndola en un acto de ratificación oficialista.
“En un contexto de control absoluto del congreso local, cooptación de sindicatos y debilitamiento de la oposición, la consulta es una farsa innecesaria. No existe un riesgo real para la continuidad del gobernador; el objetivo es únicamente el despliegue de músculo político para fines personales”, afirmaron.
Detallaron que el despilfarro de recursos públicos es inadmisible en un estado con carencias estructurales históricas, por lo cual lamentaron que se destinen millones de pesos del erario para un ejercicio “cuyo resultado está prefigurado por la maquinaria estatal. Este gasto no beneficia al pueblo, sino que financia la propaganda del régimen”.
Añadieron que este proceso busca obtener un “cheque en blanco” para profundizar las políticas de despojo bajo el eslogan de la “Primavera Oaxaqueña”. “Votar por la continuidad es validar el Corredor Interoceánico, la minería desenfrenada, la gentrificación y la entrega del territorio al capital transnacional”.
De la misma manera, condenaron la inducción al voto por parte de servidores públicos, así como el uso de programas asistencialistas para movilizar a la ciudadanía hacia las urnas bajo amenaza o presión como motor de este proceso.




































