La aprobación de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, promulgada por el expresidente Vicente Fox en 2002, se quiso maquillar como un logro gubernamental, nada más falso, subrayó Benjamín Fernández Pichardo.
En la presentación del libro “La Agenda Democrática del Grupo Oaxaca: Balance y Futuro”, consideró que fue un logro de la sociedad civil, de nadie en particular y desde luego de los esfuerzos realizados por el Grupo Oaxaca.
Recordó que en su momento, durante una reunión que los editores de la Asociación Mexicana de Editores (AME) sostuvieron en “Los Pinos”, rechazó personalmente dicha apreciación.
El Director y Gerente General de esta casa editorial, aseguró que el resultado final fue producto del esfuerzo colectivo de un grupo heterogéneo, de periodistas, editores y académicos que, sin mayor interés que contribuir a una conquista democrática.
El Grupo Oaxaca” si bien desde el principio fue un ente compacto, en tanto sus miembros apuntaron hacia el mismo objetivo, hay que decirlo también sin cortapisas, “padeció escisiones y traiciones”.
Hubo quienes vendieron a los gobiernos estatales, a precios considerables, asesorías jurídicas o documentación para la instalación de sus respectivos órganos garantes, explicó.
La formación del “Grupo Oaxaca” surgió como una inquietud luego de celebrarse el seminario “Derecho a la Información y Reforma Democrática”, en mayo de 2001, en la ciudad de Oaxaca.
El gobernador de la entidad era José Murat, quien vio con simpatía los trabajos que se realizaron y aglutinaron a académicos, periodistas, editores y organismos de la sociedad civil, en un solo propósito: hacer realidad en el país, el derecho a la información, la transparencia, la rendición de cuentas y el acceso a la información.
“El coordinador de esta obra, el doctor Juan Francisco Escobedo, reconoce en la introducción, la participación de al menos 70 editores de medios impresos de todo el país, la mayoría de ellos, miembros de la Asociación Mexicana de Editores de Periódicos (AME). Sin temor a equivocarme, fue dicha organización, que en aquel entonces orgullosamente yo presidía, lo que constituyó uno de los pivotes para la fundación del Grupo Oaxaca”.
En su participación, dijo que otro de los puntos de controversia fue la constitución de los órganos garantes, después de la creación del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), hoy denominado INAI.
En algunos estados, como fue paradójicamente Oaxaca, la tentación autoritaria hizo del instituto estatal rehén de intereses gubernamentales y de los partidos políticos. Y lo ha sido desde sus orígenes, en 2006-2007 hasta hoy.
El Instituto de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales en Oaxaca, aún se ve como un organismo al que se puede llenar de recomendados o alfiles que sirven a los diversos partidos políticos, su autonomía es muy relativa, pues trae detrás una carga autoritaria.
Alertó que hoy los diputados locales de Oaxaca pretenden a través de una iniciativa de ley vulnerar lo alcanzado en el órgano de acceso a la información para mantenerlo sojuzgado y a merced de sus intereses políticos.







































