Una operación de inteligencia desplegada en Mazatlán, Sinaloa, derivó en la captura de cuatro personas, entre ellas Jesús Antonio “N”, alias “El Peli”, a quien autoridades federales identifican como presunto operador financiero y generador de violencia de una célula vinculada con Los Chapitos.
La detención fue informada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien señaló que el operativo forma parte del reforzamiento de la seguridad en el municipio ante el incremento de hechos violentos registrado en los últimos meses.
Junto con “El Peli” fueron detenidas Grecia de Jesús “N”, Gissel “N” y Jorge Adrián “N”. Durante la acción también fueron aseguradas presuntas dosis de droga y dinero en efectivo.
LO QUE LAS AUTORIDADES ATRIBUYEN A “EL PELI”
Según la información difundida por el Gobierno Federal, Jesús Antonio “N” habría desempeñado funciones relacionadas con el funcionamiento interno de una célula criminal.
Las autoridades sostienen que se encargaba presuntamente de coordinar logística, abastecimiento y recursos económicos obtenidos de actividades relacionadas con la venta de droga.
También lo señalan por su posible participación en hechos de privación ilegal de la libertad ocurridos en la región.
La información oficial lo ubica como un operador relevante de Genaro Aarón “N”, identificado por las autoridades como integrante de una estructura asociada con la facción de Los Chapitos.
Estos señalamientos corresponden a investigaciones de las autoridades y deberán ser acreditados ante las instancias judiciales correspondientes.
UNA CAPTURA BASADA EN TRABAJO DE INTELIGENCIA
La detención fue resultado de labores de investigación e inteligencia realizadas por instituciones federales.
En el operativo participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Fiscalía General de la República y Centro Nacional de Inteligencia.
El despliegue forma parte de las acciones emprendidas para ubicar a integrantes de organizaciones señaladas como responsables de hechos violentos en el municipio.
Tras el operativo, García Harfuch aseguró que las acciones de seguridad continuarán en Sinaloa con el objetivo de afectar las estructuras de las organizaciones criminales.
MAZATLÁN, BAJO PRESIÓN POR LA VIOLENCIA
La captura ocurre en un momento de fuerte presencia de corporaciones de seguridad en Mazatlán.
Desde julio, el municipio ha registrado distintos episodios violentos, entre ellos ataques armados, homicidios y agresiones contra funcionarios públicos.
La situación forma parte de una crisis de seguridad que afecta a Sinaloa desde septiembre de 2024, cuando comenzó una disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa identificadas públicamente como Los Chapitos y Los Mayos.
El conflicto ha generado una movilización creciente de fuerzas federales y estatales en diferentes puntos de la entidad.
MILES DE ELEMENTOS DESPLEGADOS
La presidenta municipal de Mazatlán, Estrella Palacios Domínguez, informó que alrededor de 9 mil elementos de seguridad se encuentran desplegados en el municipio.
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— El Imparcial de Oaxaca (@ImparcialOaxaca) September 22, 2026
La presencia de las fuerzas de seguridad abarca colonias, zonas comerciales, áreas turísticas, carreteras y comunidades rurales.
A este despliegue se sumaron nuevos contingentes durante septiembre. El día 15 fueron enviados 836 elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, mientras que posteriormente se anunció la llegada de otros 900 integrantes de corporaciones de seguridad.
El objetivo oficial es contener los hechos violentos y reforzar la vigilancia en zonas consideradas prioritarias.
EL RETO: CONTENER LA VIOLENCIA MÁS ALLÁ DE LAS CAPTURAS
La detención de “El Peli” representa una acción dirigida contra un presunto integrante de una estructura criminal, pero ocurre dentro de un escenario de violencia que ha requerido un despliegue extraordinario de fuerzas de seguridad.
El desafío para las autoridades no se limita a detener a operadores señalados por su pertenencia a grupos delictivos. También implica determinar judicialmente las responsabilidades que se les atribuyen, evitar que las estructuras sean sustituidas por nuevos operadores y reducir los hechos violentos que afectan a la población.
Por ahora, las autoridades federales han anunciado que mantendrán las operaciones en Sinaloa. La investigación sobre los cuatro detenidos deberá determinar su situación jurídica y, en su caso, establecer las responsabilidades que correspondan.










































