Uno de los hombres más cercanos a la estructura de mando del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) dio un paso decisivo en su proceso judicial en Estados Unidos. Antonio Oseguera Cervantes, conocido como “Tony Montana” y hermano de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, se declaró culpable ante una corte federal estadounidense por delitos relacionados con narcotráfico y posesión de armas.
La admisión de responsabilidad ocurre tras un acuerdo alcanzado con las autoridades estadounidenses y representa un nuevo episodio en la ofensiva judicial emprendida contra integrantes de alto nivel de una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas de México.
ADMITE CARGOS ANTE CORTE FEDERAL
Durante una audiencia celebrada en la Corte del Distrito de Columbia, Oseguera Cervantes aceptó su responsabilidad en los cargos que le fueron imputados por las autoridades de Estados Unidos.
De acuerdo con reportes internacionales, el acusado respondió afirmativamente cuando la jueza Beryl A. Howell le preguntó si comprendía las implicaciones legales de declararse culpable.
La causa judicial está relacionada con delitos de tráfico de cocaína y metanfetamina. Así como posesión de armas de fuego vinculadas a actividades del CJNG.
La declaración de culpabilidad podría influir en la sentencia que eventualmente dicte la justicia estadounidense. Aunque la gravedad de los delitos mantiene abierta la posibilidad de una condena de cadena perpetua.
UNA FIGURA CLAVE EN LA ESTRUCTURA DEL CJNG
Las investigaciones de autoridades mexicanas y estadounidenses han señalado durante años a Antonio Oseguera como una pieza relevante dentro de la organización criminal encabezada por su hermano.
Según las indagatorias, además de presuntas actividades de lavado de dinero, habría participado en la adquisición de armamento y en la coordinación de operaciones contra grupos rivales.
Su nombre apareció recurrentemente en informes de inteligencia como uno de los operadores de confianza del círculo cercano de “El Mencho”. El cual era considerado uno de los narcotraficantes más buscados del continente.
La declaración de culpabilidad refuerza la estrategia de Estados Unidos de perseguir no solo a los líderes visibles de los cárteles, sino también a los integrantes encargados de sostener su capacidad financiera y operativa.
DE JALISCO A UNA PRISIÓN FEDERAL ESTADOUNIDENSE
Oseguera Cervantes fue detenido el 20 de diciembre de 2022 en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, durante un operativo realizado por fuerzas federales mexicanas.
La captura ocurrió en un fraccionamiento residencial y se efectuó sin enfrentamientos armados.
Tras su arresto, las autoridades aseguraron armas de fuego, cargadores, vehículos y un paquete con presunta cocaína.
Más de dos años después, el 27 de febrero de 2025, fue trasladado a Estados Unidos junto con otros objetivos prioritarios reclamados por la justicia de ese país.
Durante su comparecencia más reciente, reportes de agencias internacionales señalaron que se presentó con uniforme azul de interno federal y con una apariencia física distinta a la mostrada en fotografías difundidas tras su captura.
EL PROCESO PODRÍA TENER EFECTOS MÁS AMPLIOS
La decisión de declararse culpable ha despertado expectativas sobre la información que podría aportar en el marco de las investigaciones contra el CJNG.
Especialistas en seguridad consideran que los acuerdos judiciales en Estados Unidos suelen convertirse en herramientas clave para fortalecer procesos contra otros integrantes de organizaciones criminales. Particularmente cuando involucran a personajes cercanos a los principales líderes.
Aunque hasta ahora no se han revelado detalles del acuerdo alcanzado con el Departamento de Justicia, el caso es seguido de cerca por autoridades de ambos países debido a la relevancia de Oseguera Cervantes dentro de la estructura del grupo criminal.
La resolución definitiva del proceso podría representar uno de los golpes judiciales más significativos contra el entorno familiar y operativo de “El Mencho”. Cuya organización mantiene presencia en gran parte del territorio mexicano y continúa siendo considerada una de las mayores amenazas para la seguridad regional.










































