Mientras la temporada de lluvias y ciclones tropicales todavía mantiene su actividad, México comienza a prepararse para un cambio en las condiciones meteorológicas.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) prevé 56 frentes fríos durante la temporada 2026-2027, que comenzó a perfilarse desde septiembre y se extenderá hasta mayo del próximo año.
La cifra supera el promedio registrado entre 1990 y 2020 y anticipa una temporada en la que distintas regiones del país podrían experimentar descensos importantes de temperatura, lluvias, fuertes vientos y, en las zonas más elevadas, condiciones para nevadas.
SEPTIEMBRE ABRE LA PUERTA
De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, durante los últimos cuatro meses de 2026 se presentarían 27 sistemas frontales.
La distribución prevista es la siguiente:
Septiembre: 3 frentes fríos.
Octubre: 7.
Noviembre: 8.
Diciembre: 9.
El primer sistema se contempla para mediados de septiembre, por lo que el cambio de condiciones podría comenzar a sentirse antes de que concluya el mes.
EL MAYOR IMPACTO LLEGARÁ EN INVIERNO
La actividad aumentará durante los primeros meses de 2027. Para enero se pronostican ocho frentes fríos; febrero tendría siete, mientras que marzo y abril registrarían seis cada uno.
En mayo disminuiría considerablemente la presencia de estos sistemas, con dos eventos previstos.
En total, de enero a mayo se esperan 29 frentes fríos.
La mayor concentración ocurriría entre noviembre y febrero, periodo en el que podrían presentarse alrededor de 32 sistemas frontales.
EL NIÑO SERÁ OTRO FACTOR
A la llegada de los frentes fríos se suma otro elemento climático: el fenómeno de El Niño.
La Conagua prevé que este fenómeno continúe fortaleciéndose y alcance su mayor intensidad hacia finales de año. Su presencia podría favorecer determinados patrones de circulación atmosférica y aumentar la posibilidad de condiciones húmedas en algunas zonas del norte y centro del país.
También existe la posibilidad de una mayor frecuencia de eventos conocidos como Norte, particularmente relevantes para las entidades ubicadas en el litoral del Golfo de México.
Estos episodios pueden generar rachas fuertes de viento, oleaje elevado y precipitaciones.
NO TODO SERÁ FRÍO EXTREMO
Un frente frío no significa necesariamente que todo el territorio nacional registre temperaturas bajo cero.
Estos sistemas se producen cuando una masa de aire frío avanza y desplaza a otra más cálida. Sus efectos dependen de la región, la altitud, la humedad y las condiciones atmosféricas que acompañen al fenómeno.
Entre las consecuencias más comunes se encuentran:
Descenso de temperaturas.
Heladas.
Vientos fuertes.
Lluvias y lloviznas.
Nubosidad.
Oleaje elevado en zonas costeras.
Nevadas en regiones montañosas.
Las condiciones más severas podrían presentarse en entidades del norte y zonas serranas, donde los pronósticos contemplan temperaturas de hasta -15 grados Celsius en algunos puntos de Baja California, Chihuahua y Durango.
EL FRÍO TAMBIÉN EXIGE PREVENCIÓN
La llegada de temperaturas más bajas incrementa la importancia de adoptar medidas básicas de protección, particularmente entre niñas, niños, adultos mayores y personas vulnerables.
Las autoridades recomiendan utilizar varias capas de ropa, proteger cabeza, manos, oídos y rostro, consumir alimentos nutritivos y preferir bebidas calientes.
También es conveniente cubrir nariz y boca al salir de espacios con calefacción o temperatura templada para reducir los cambios bruscos.
Pero hay una advertencia especialmente importante: no utilizar braseros, hornos o estufas para calentar habitaciones, ni dormir cerca de calentadores, debido al riesgo de intoxicaciones o accidentes.
UNA TEMPORADA PARA MANTENERSE ATENTOS
Los 56 sistemas previstos son un pronóstico y no significan que todos tendrán la misma intensidad ni que afectarán de igual manera a cada entidad.
Por ello, más que esperar únicamente la llegada del primer frente frío, la recomendación es mantenerse atentos a los avisos oficiales y a las condiciones específicas de cada región.
Después de meses marcados por lluvias, ciclones y altas temperaturas, México se encamina hacia otra etapa meteorológica. El cambio será gradual, pero el calendario ya anticipa que el frío tendrá una presencia importante entre finales de 2026 y los primeros meses de 2027.









































