El uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas podría enfrentar nuevas restricciones luego de que se anunciara una reunión nacional para definir reglas sobre el manejo de estos dispositivos durante la jornada escolar.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, y el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) se reunirán el próximo 18 de septiembre para analizar y establecer los nuevos criterios sobre el uso de celulares en los planteles.
El anuncio abre la discusión sobre hasta dónde debe permitirse el uso de estos dispositivos dentro de las aulas y qué medidas deberán aplicar las escuelas para evitar que interfieran con el aprendizaje.
EL CELULAR, BAJO LA LUPA EN LAS AULAS
Durante su conferencia de prensa en Tuxtla Gutiérrez, Sheinbaum adelantó que la reunión servirá para definir las reglas.
“Mario (Delgado) dice que el jueves 18 de septiembre se reúne el Consejo para determinar el tema del uso de celulares en las escuelas”, señaló.
La mandataria aclaró que la intención no es establecer una prohibición absoluta del teléfono, sino limitar su utilización dentro de los espacios escolares cuando interfiera con las actividades académicas.
“No quiere decir que se prohíba el uso del celular”, puntualizó.
DISTRAE EN CLASE Y TAMBIÉN DURANTE EL RECREO
La presidenta cuestionó que los teléfonos sean utilizados bajo el argumento de apoyar las actividades escolares, cuando en realidad pueden terminar desviando la atención de los estudiantes.
“Al estar usando el celular en el salón de clase supuestamente para tomar notas, pues muchas veces distraen con otra cosa que no tiene que ser tomar notas”, afirmó.
También puso sobre la mesa el uso de los dispositivos durante los descansos, al considerar que pueden desplazar la convivencia entre estudiantes.
“En el recreo en vez de estar jugando con los compañeros están en el celular metidos”, expresó.
A su juicio, el uso constante de estos dispositivos puede generar otros problemas, entre ellos conductas asociadas con la dependencia o adicción.
NO SE HA PLANTEADO UNA PROHIBICIÓN TOTAL
El anuncio no implica, por ahora, que los estudiantes tengan prohibido llevar teléfonos celulares a las escuelas.
Lo que se encuentra bajo revisión es la manera en que podrán utilizarse dentro de los planteles, particularmente durante las clases y otros momentos de la jornada escolar.
La decisión que tome el Consejo Nacional de Autoridades Educativas será relevante para establecer si las nuevas disposiciones tendrán aplicación general o si cada entidad y escuela contará con márgenes para definir sus propias medidas.
EDUCACIÓN TAMBIÉN ENFRENTA PROBLEMAS DE INFRAESTRUCTURA
El debate sobre los celulares ocurre mientras persisten otros retos dentro del sistema educativo.
El secretario de Educación de Tamaulipas, Miguel Ángel Valdez García, relacionó el uso excesivo de pantallas y redes sociales con el desempeño académico de los estudiantes y señaló que este fenómeno habría influido en los resultados de la Prueba PISA 2025.
De acuerdo con su planteamiento, la exposición constante a estos dispositivos representa uno de los factores que deben analizarse ante los problemas de aprendizaje registrados.
Sin embargo, también reconoció que existen carencias que van más allá del uso de la tecnología.
Entre ellas mencionó problemas de infraestructura escolar, como falta de energía eléctrica y condiciones obsoletas en algunos planteles, particularmente en jardines de niños.
EL RETO: REGULAR SIN AISLAR A LOS ESTUDIANTES
La discusión que se abrirá el 18 de septiembre tendrá que equilibrar dos realidades: los posibles efectos negativos del uso excesivo de celulares y la utilidad que estos dispositivos pueden tener como herramientas tecnológicas.
La decisión final deberá definir no solamente cuándo y dónde podrán utilizarse, sino también cómo se aplicarán las reglas sin afectar actividades educativas que requieran tecnología.
Por ahora, la postura oficial apunta a una regulación más estricta dentro de las escuelas, pero no a sacar completamente los teléfonos de las aulas ni de los planteles.











































