Las anomalías detectadas en los resultados del examen de ingreso a licenciatura 2026 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han abierto un intenso debate sobre la confiabilidad del proceso de selección. Especialistas en evaluación educativa advierten que el comportamiento estadístico observado rompe con las tendencias históricas registradas durante décadas y podría apuntar a un posible fraude de gran escala.
Eduardo Backhoff, presidente de Métrica Educativa y ex titular del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), consideró que el incremento inusual en los puntajes difícilmente puede atribuirse a una mejora académica repentina de los aspirantes, a cambios en el examen o a factores propios de la población evaluada.
Según el especialista, las variaciones registradas en algunas carreras muestran aumentos de hasta 40 aciertos por encima de los promedios históricos, un comportamiento que calificó como extraordinario dentro de una evaluación estandarizada.
HIPÓTESIS APUNTAN A AYUDA EXTERNA O FILTRACIÓN
Ante este escenario, Backhoff planteó diversas líneas de investigación que podrían explicar la distorsión observada en los resultados. Entre ellas, mencionó la posible filtración y comercialización de reactivos, el uso de dispositivos de apoyo durante la aplicación en línea o incluso una intervención indebida en sistemas informáticos relacionados con el proceso.
El especialista sostuvo que para alterar el comportamiento estadístico de una población de entre 150 mil y 160 mil aspirantes sería necesario que un número significativo de participantes hubiera recibido algún tipo de apoyo externo.
La hipótesis cobra relevancia debido a que el examen fue aplicado completamente en modalidad virtual. Un esquema que, aunque incorporó mecanismos de supervisión remota y herramientas de inteligencia artificial, también enfrentó desafíos relacionados con el control del entorno donde cada aspirante realizó la prueba.
EXAMEN EN LÍNEA, BAJO ESCRUTINIO
Uno de los aspectos más cuestionados tras la publicación de los resultados es la vulnerabilidad inherente a los exámenes aplicados fuera de espacios controlados.
Expertos señalan que, aunque las plataformas de monitoreo remoto permiten detectar ciertas irregularidades, existen limitaciones para supervisar completamente el entorno físico de los participantes. Esto abre la posibilidad de que algunos aspirantes hayan recurrido a dispositivos adicionales, apoyo de terceros o materiales de consulta sin ser detectados.
Además, el hecho de que la evaluación se desarrollara durante varias semanas incrementa las dudas sobre una eventual circulación de preguntas o respuestas entre distintos grupos de aspirantes.
UN NEGOCIO QUE PODRÍA MOVER MILLONES DE PESOS
La enorme demanda por un lugar en la máxima casa de estudios del país también aparece como un factor que podría incentivar prácticas ilícitas.
Backhoff advirtió que existen grupos que podrían encontrar en los procesos de admisión una oportunidad de negocio altamente rentable, cobrando sumas que oscilan entre 20 mil y 50 mil pesos a cambio de supuestamente garantizar el ingreso a la universidad.
Aunque hasta el momento no existen pruebas públicas que confirmen alguna de estas hipótesis, el especialista considera que la magnitud de las anomalías observadas amerita una investigación profunda y transparente.
AUDITORÍA DEFINIRÁ SI EL PROCESO ES VÁLIDO
La UNAM inició una revisión técnica del concurso de selección 2026 luego de las inquietudes expresadas por especialistas y aspirantes. La institución ha aclarado que, hasta ahora, no ha determinado la existencia de irregularidades y que será el análisis correspondiente el que establezca si hubo afectaciones a la validez del proceso.
Para Backhoff, la principal pregunta que debe responder la auditoría es si los resultados reflejan de manera legítima el desempeño de los aspirantes o si existen elementos suficientes para cuestionar su confiabilidad.
De comprobarse una afectación significativa a la integridad del examen, el experto sostiene que la medida técnicamente adecuada sería repetir el proceso de admisión de manera presencial, aun cuando ello implique costos políticos y administrativos considerables.
LLAMAN A GARANTIZAR TRANSPARENCIA
Mientras se desarrolla la revisión, la discusión ha trascendido el ámbito académico y alcanzado la esfera pública. La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a los aspirantes a evitar cualquier tipo de trampa en los procesos de admisión y respaldó la investigación emprendida por la universidad.
El caso recuerda antecedentes como el ocurrido en 2017. Cuando errores en la calificación de exámenes de ingreso al bachillerato obligaron a una revisión y recalificación de miles de pruebas.
Por ahora, la validez de los resultados permanece bajo análisis y la comunidad educativa permanece a la espera de conclusiones que permitan despejar las dudas sobre uno de los procesos de selección más importantes y competidos del país.











































