En un movimiento decisivo para la educación nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que a partir del 03 de noviembre de 2026 entrará en vigor la restricción del uso de teléfonos celulares y pantallas en todos los planteles de educación básica (primarias y secundarias) públicos y privados del país. La medida responde a un acuerdo unánime alcanzado por los secretarios de Educación de las 32 entidades federativas mediante el Consejo Nacional de Autoridades Educativas. El decreto formal será publicado hoy en el Diario Oficial de la Federación.
UN PERIODO DE TRANSICIÓN Y DIÁLOGO ESCOLAR
Tras la aprobación de esta normativa, la mandataria detalló en su conferencia matutina que se abrirá un periodo de 30 días para llevar a cabo asambleas informativas en los planteles. El objetivo es concientizar a las comunidades escolares sobre el impacto de las pantallas. “Buscamos que los niños puedan desarrollar todo su potencial, ayudando a su proceso cognitivo, al desarrollo de habilidades psicomotoras y a la ampliación de sus capacidades”, afirmó. Esta regulación ya opera con éxito en múltiples países para mitigar los efectos del uso indiscriminado de la tecnología en menores.
REGULACIÓN, NO PROHIBICIÓN ABSOLUTA
Sheinbaum enfatizó que el enfoque no debe encasillarse en el término “prohibición”, sino conceptualizarse como una regulación necesaria para recuperar la creatividad estudiantil. Bajo esta premisa, los menores podrán portar los dispositivos guardados en sus mochilas para utilizarlos estrictamente en casos de emergencia o por alguna particularidad médica o familiar justificada. La restricción abarca la totalidad de la jornada escolar, extendiéndose tanto a las horas de clase como a los periodos de recreo.
EL RETORNO AL LÁPIZ Y PAPEL
La estrategia gubernamental busca contrarrestar la adicción generada por las plataformas y redes sociales, cuyos efectos negativos en el desarrollo infantil están ampliamente documentados. Con este impulso, la Secretaría de Educación Pública promueve el regreso al uso del papel, la escritura a mano y la estimulación de actividades físicas en los patios. Volver al origen pedagógico, según el consenso de las autoridades, devolverá el foco de atención al aprendizaje humano y la sana convivencia escolar.









































