Ante el decreto realizado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, respecto al cierre del Complejo Penitenciario de Islas Marías, para su conversión en un centro cultural y reserva, ha habido diversas opiniones de la sociedad en general y organizaciones civiles, como Reinserta quien a través su postura publicada este martes, señala que el decreto representa un retroceso.
La fundación Reinserta externa a través de un comunicado que “el cierre de las Islas Marías y el traslado de su población a otros centros penitenciarios, estatales o federales, representan un retroceso en el que se incentiva la concepción de espacios de reinserción en los que el castigo, la idea del encierro como venganza social y la vulneración de derechos humanos predominen. Así, no escapa de la vista de nadie que el sistema penitenciario mexicano se ha mantenido en un estado de profunda crisis; pues mientras que en los centros estatales predomina la corrupción, la violencia, el hacinamiento y los regímenes fácticos de poder; en los centros federales existe un vacío en programas de reinserción que los convierte en meros espacios de contención”.
El rechazo que externa es debido a que los centros de reinserción social que promueven la vida en comunidad son los más eficaces; ya que las tendencias más innovadoras se enfocan en prisiones sin rejas, buenos tratos, trabajo y reforzamiento de la vida familiar y social.
Por lo que, la fundación considera que el Complejo Penitenciario de Islas Marías, representaba un área de oportunidad para el sistema penitenciario mexicano y la construcción de una política de reinserción social de vanguardia.
“Reiteramos que, en materia de reinserción, se debe apostar por la vida en comunidad y por dotar a las personas privadas de libertad de herramientas para una adecuada convivencia social, alejándonos por completo de cualquier concepción de la prisión como un mero castigo y materialización de odio social”.








































