El próximo Segundo Simulacro Nacional 2026 llevará la prevención de desastres directamente a los teléfonos celulares de millones de personas en México. A las 12:00 horas de este 19 de septiembre, tiempo del centro del país, los dispositivos compatibles recibirán una alerta sonora como parte del ejercicio de protección civil.
El anuncio fue realizado por Laura Velázquez Alzúa, titular de Protección Civil, quien detalló que las 32 entidades federativas participarán en una jornada diseñada para evaluar la capacidad de reacción ante una emergencia y reforzar las medidas de autoprotección.
Más allá del despliegue institucional, el simulacro plantea una prueba para los hogares: saber qué hacer, quién debe actuar y cuánto tiempo toma ponerse a salvo puede marcar una diferencia ante un desastre real.
UNA ALERTA QUE LLEGARÁ DIRECTAMENTE AL CELULAR
Uno de los principales componentes del ejercicio será el uso del sistema de difusión celular, mediante el cual se enviarán mensajes de emergencia a teléfonos que se encuentren dentro de la zona de cobertura.
La tecnología tiene una ventaja relevante: no necesita conexión a internet ni consume datos móviles, ya que utiliza la infraestructura de las redes de telefonía celular.
Protección Civil estima que la alerta llegará a más de 80 millones de teléfonos. Sin embargo, no todos los equipos necesariamente reaccionarán de la misma manera, debido a que la recepción depende de factores como la marca, el modelo y el sistema operativo.
Por ello, las autoridades han llamado a la población a verificar previamente que las funciones de alertamiento de emergencia estén habilitadas en sus dispositivos.
UN SIMULACRO DISTINTO: SERÁ EN SÁBADO
El ejercicio tendrá una particularidad que modifica el escenario habitual: será realizado por primera vez en sábado.
La decisión permitirá que una mayor cantidad de personas participe desde casa, pero también cambia el desafío de prevención. El simulacro no quedará concentrado en oficinas, escuelas o centros de trabajo; esta vez, las familias tendrán un papel central.
Protección Civil pidió identificar con anticipación las responsabilidades de cada integrante del hogar: quién debe ayudar a menores de edad, quién atenderá a personas que requieran asistencia y cuál será el punto de reunión después de evacuar.
El planteamiento convierte al hogar en uno de los principales espacios de evaluación del ejercicio. La pregunta no será únicamente si se escucha la alerta, sino qué hace cada familia después de escucharla.
7:19 HORAS: MEMORIA Y PREVENCIÓN
Las actividades oficiales comenzarán antes de la alerta de los teléfonos.
A las 7:19 de la mañana se realizará el izamiento de la bandera en memoria de las personas afectadas y fallecidas durante los terremotos de 1985 y 2017. El acto contará con la participación de la presidenta Claudia Sheinbaum, así como de integrantes del gabinete federal y autoridades vinculadas con las tareas de seguridad y protección civil.
La ceremonia busca mantener presente la memoria de dos de los episodios sísmicos que han marcado la historia reciente del país, mientras el simulacro pretende convertir esa experiencia histórica en preparación práctica.
23 MIL ALTAVOCES Y UNA RED DE ALERTAMIENTO MÁS AMPLIA
El sistema de telefonía será acompañado por la infraestructura tradicional de alertamiento sísmico.
De acuerdo con lo informado por Protección Civil, existen alrededor de 23 mil altavoces distribuidos principalmente en entidades del centro del país y estados limítrofes.
La combinación de ambos mecanismos pretende ampliar el alcance de los avisos de emergencia: mientras los altavoces funcionan como una herramienta territorial, la telefonía móvil permite llevar el mensaje directamente a las personas que se encuentran dentro de una determinada zona de cobertura.
México se encuentra entre los países del continente que cuentan con esta tecnología de alertamiento mediante telefonía celular, según lo señalado por la dependencia federal.
EL ANTECEDENTE: MÁS DE 37 MILLONES DE PARTICIPANTES
El primer Simulacro Nacional de 2026, realizado el 6 de mayo, registró una participación superior a 37 millones de personas, de acuerdo con cifras de Protección Civil.
Las actividades se extendieron a 2 mil 421 municipios del país. En la Ciudad de México, las autoridades reportaron la participación de 8 millones 610 mil 519 personas.
En aquella edición se planteó una hipótesis de sismo de magnitud 8.2, con un supuesto epicentro localizado a 55 kilómetros al noroeste de Acapulco, Guerrero.
La segunda jornada del año busca ampliar ese alcance, pero el verdadero indicador del ejercicio será la capacidad de trasladar la alerta tecnológica a acciones concretas: evacuar correctamente, reconocer zonas seguras, mantener la calma y tener definido un plan familiar.
LA PRUEBA REAL ESTÁ DESPUÉS DEL SONIDO
El despliegue tecnológico representa un avance en materia de comunicación de emergencias, pero una alerta por sí sola no garantiza una respuesta adecuada.
El reto está en que los millones de mensajes que llegarán a los celulares no se conviertan simplemente en un sonido más. El propósito de un simulacro es detectar fallas antes de que ocurra una emergencia real.
Por eso, el Segundo Simulacro Nacional 2026 pondrá a prueba dos capacidades al mismo tiempo: la eficacia de los sistemas de alertamiento y la preparación de la población para responder ante ellos.
La jornada del sábado será, en ese sentido, algo más que una alarma masiva. Será una oportunidad para comprobar cuánto saben las familias sobre sus propios protocolos y qué tan preparados están para actuar cuando la advertencia deje de ser un ejercicio.












































