La decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de no atraer los amparos de Grupo Elektra y TV Azteca, con lo que quedaron firmes créditos fiscales por 48 mil 356 millones de pesos, es apenas una fracción de los problemas legales del magnate Ricardo Salinas Pliego, cuyo historial de litigios fiscales continúa en ascenso.
Minutos después del fallo, Salinas Pliego escribió: “Hoy no se acaba, comienza”, una frase que refleja la magnitud de lo que aún tiene por enfrentar: 32 juicios pendientes ante diversas instancias, equivalentes a 74 mil millones de pesos, según la Procuraduría Fiscal de la Federación.
UN ROMPECABEZAS FISCAL DE AÑOS: CÓMO CRECIÓ LA DEUDA
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la Presidencia informó que el empresario debía 63 mil millones de pesos, cifra que incluía 17 juicios. Ese monto originalmente era de 38 mil millones, pero aumentó por actualizaciones, recargos y créditos emitidos previamente.
Para junio de 2025, ya bajo la administración de Claudia Sheinbaum, la deuda creció a 74 mil millones distribuidos en 32 litigios activos, lo que demuestra que el conflicto fiscal del conglomerado no solo no se resolvió, sino que se profundizó.
LO QUE LA CORTE RESOLVIÓ ESTE JUEVES

La SCJN resolvió cinco juicios de Grupo Elektra y dos de TV Azteca. Las cifras de pago que quedaron firmes son las siguientes:
33,306 millones de pesos
1,431 millones de pesos
2,004 millones de pesos
1,603 millones de pesos
2,477 millones de pesos
4,916 millones de pesos
2,615 millones de pesos
La ministra Lenia Batres puntualizó que se resolvió un paquete “no personal, sino empresarial”, aunque admitió que el volumen de asuntos era “fuertísimo” por involucrar siete créditos fiscales que superan 48 mil millones.
JUICIOS QUE VIENEN: NUEVA ELEKTRA DEL MILENIO Y TOTALPLAY EN LA AGENDA

La próxima semana, la Corte revisará:
67.1 millones de pesos de Nueva Elektra del Milenio (impuestos 2012).
645.7 millones de pesos de Totalplay (deducciones no permitidas, ejercicio 2017).

En ambos casos, Hacienda impugnó sentencias previas que favorecieron a las empresas.
EL FACTOR ESTADOS UNIDOS: DEUDAS DE 600 MDD Y LITIGIOS CON AT&T
Más allá del territorio mexicano, los problemas financieros del grupo se extienden a Estados Unidos:
Deuda de 600 millones de dólares con acreedores encabezados por The Bank of New York Mellon, actualmente en tribunales.
Demanda de AT&T Inc. por impuestos no cubiertos en la venta de Iusacell (operación de 2014).
La empresa de Salinas Pliego fue declarada en desacato y tuvo que pagar una fianza de 25 millones de dólares para evitar arrestos en ese país.
Estos procesos corren en paralelo y añaden presión financiera y reputacional.
EL ORIGEN: DESCONSOLIDACIÓN FISCAL Y DIFERIMIENTOS ENTRE 2008 Y 2013
Los casos resueltos por la Corte tienen como raíz la desconsolidación fiscal, un esquema que permitió al Grupo Salinas diferir impuestos y transferir pérdidas entre distintas empresas.
Aunque este mecanismo fue legal en su momento, las autoridades fiscales determinaron que Elektra y compañías afiliadas omitieron ingresos, dedujeron gastos no permitidos y reportaron pérdidas fiscales superiores a las reales.
Los asuntos posteriores a 2013 siguen abiertos.
UN EMPRESARIO CONTRA EL ESTADO
La defensa de Salinas Pliego ha insistido en que se trata de “persecución” o criterios fiscales cambiantes. Sin embargo, los tribunales —en múltiples instancias— han determinado lo contrario.
La complejidad del caso también revela la fragilidad del sistema fiscal mexicano, que permitió durante años diferimientos masivos difíciles de auditar. Los litigios exhiben un patrón: aplazar pagos, impugnar sistemáticamente y llevar cada resolución al límite, lo que prolonga el conflicto por más de una década.
LO QUE ESTÁ EN JUEGO PARA MÉXICO
Si el Estado logra cobrar incluso una parte de los 74 mil millones adicionales, se trataría de la recuperación fiscal más grande contra un solo conglomerado en la historia reciente del país.
Pero la batalla legal podría extenderse años más. La frase de Salinas —”hoy comienza”— no es una amenaza ni una victoria, sino la aceptación de un hecho: su verdadero conflicto fiscal apenas se está desplegando.
Con información de Sinemargo











































