El año escolar 2025 está por concluir y la Secretaría de Educación Pública (SEP) ya dio a conocer el calendario de vacaciones para estudiantes y personal académico de nivel básico. La temporada decembrina iniciará el lunes 22 de diciembre y se extenderá hasta el domingo 11 de enero, con regreso a clases el lunes 12 de enero de 2026.
Esto permitirá que alumnos y docentes disfruten en familia Nochebuena, Navidad, Año Nuevo y Día de Reyes, con un periodo total de descanso de tres semanas.
PUENTES Y DÍAS DE ASUETO EN NOVIEMBRE
Antes de las vacaciones de fin de año, la SEP también contempla días de asueto en noviembre, que muchos podrán aprovechar para planear un descanso anticipado.
Primer puente: del 14 al 18 de noviembre. El 14 se asigna como día libre debido al registro de calificaciones, mientras que el 17 es día de asueto oficial en conmemoración de la Revolución Mexicana del 20 de noviembre.
Segundo puente: del 28 de noviembre al 1 de diciembre, relacionado con la junta de Consejo Técnico Escolar (CTE).
Estos descansos permiten que estudiantes y docentes tengan la posibilidad de organizar viajes o actividades familiares, aunque también generan un periodo prolongado sin clases, lo que puede afectar la continuidad académica si no se planifica correctamente.
POSIBLES CONTRADICCIONES Y RETOS
Aunque las vacaciones largas son bien recibidas, existen cuestionamientos sobre la efectividad de la enseñanza con periodos prolongados sin clases, sobre todo para quienes requieren seguimiento académico constante. Además, algunos padres podrían enfrentar problemas de logística, al no contar con alternativas de cuidado infantil durante estos días.
Por otra parte, la distribución de los puentes y días de asueto evidencia un ajuste administrativo a los calendarios escolares que combina tanto motivos académicos (registro de calificaciones y juntas técnicas) como conmemorativos (Revolución Mexicana), lo que genera un calendario mixto entre descanso y obligaciones oficiales.
CONCLUSIONES
El calendario SEP 2025 para fin de año ofrece vacaciones prolongadas y puentes estratégicos, beneficiando tanto a estudiantes como a docentes, pero también plantea retos logísticos y educativos que podrían impactar la continuidad de los aprendizajes. Padres, alumnos y profesores deberán planificar con anticipación para aprovechar al máximo estos periodos de descanso sin que afecten el rendimiento escolar.
Con información de El País










































