GACETA DE LA UNAM
¿Cuánto dinero tendrás disponible en estas semanas? ¿Cuánto cuesta realmente lo que planeas hacer? es el primer paso es definir el destino y las actividades que se quieren realizar para vacacionar, aconseja Graciela Enríquez Guadarrama, coordinadora académica de Finanzas en la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la UNAM a jóvenes estudiantes que toman una pausa vacacional.
“Muchos jóvenes ya no optan por hoteles tradicionales. Plataformas de renta vacacional como Airbnb son atractivas porque permiten cocinar y compartir gastos entre varios. Eso sí, revisa siempre que el sitio sea seguro (verifica el candado cerrado en la barra del navegador y la dirección https://) y que haya políticas claras de reembolso”.
Explicó que se tienen que considerar como un gasto primordial el hospedaje y la alimentación:
La universitaria aconsejó que un ahorro importante es aprovechar los descuentos a estudiantes. Con una credencial vigente se puede acceder a tarifas reducidas en autobuses, transporte público y museos. México ofrece una gran variedad de destinos culturales y naturales que no requieren grandes desembolsos.
¿CUÁNTO ES LO IDEAL PARA GASTAR?
Graciela Enríquez precisó que lo recomendable es destinar alrededor del 20 % del ingreso mensual a actividades recreativas o compras no esenciales. Sin embargo, reconoció que el turismo independiente en México cuesta en promedio mil 253 pesos diarios, según datos de la Secretaría de Turismo; así, unas vacaciones de cinco días significan más de 6 mil pesos. “Hay que ser realistas: si no se tiene ese dinero, no hay que forzarse a gastar”.
EL PELIGRO DEL TARJETAZO
Advirtió del crédito fácil, “las tarjetas están al alcance de los jóvenes como nunca antes. Muchas aplicaciones ofrecen líneas de crédito sin comprobar ingresos. Es una tentación peligrosa, porque no entienden el costo financiero que esto implica: los intereses. Además, en agosto hay gastos escolares fijos, como libros, materiales o colegiaturas que no se pueden posponer”.
“Sus recursos son finitos. Algunos cuentan con becas, otros con el apoyo de sus familias o ingresos temporales de empleos eventuales. Por esto, antes de dejarse llevar por la emoción del descanso, conviene planear un presupuesto, organizarse de la mejor forma”.
RIESGOS Y ASEGUNES DEL TURISMO DE AVENTURA
Asimismo, previno del ecoturismo improvisado. Actividades como el rafting o el senderismo pueden implicar riesgos y costos extra, como seguros médicos o pagos por guía. “Hay que prever estos gastos y evitar hacerlos sin planeación, que resulten más caros de lo esperado”.
¿A DÓNDE VAN LOS JÓVENES?
La consultoría Deloitte publicó el 26 de junio de 2024 el reporte de medición Consumer Signals, en el que aseguró que ese año, el 43 % de las personas viajaría a destinos nacionales y el 27 % saldría del país para vacacionar.
Por su parte, el periódico El Economista difundió un reporte de la agencia de viajes mexicana Mundo Joven, en el que se afirmó que dos de los destinos turísticos más solicitados por los jóvenes Estudiantes mexicanos son España y Canadá.
Además, se ha registrado un aumento en la preferencia por destinos asiáticos como Tokio, Seúl y Corea, debido a la tecnología e innovación que caracterizan a estos lugares. De acuerdo con Mundo Joven, los factores que los estudiantes consideran al elegir un destino son la calidad educativa, la posibilidad de vivir y estudiar en otro país y las oportunidades laborales.
VACACIONES PARA DISFRUTAR, NO PARA ESTRESARSE
Como síntomas de alerta de que algo no camina bien, Enríquez Guadarrama apuntó que si en vez de disfrutar las vacaciones el estudiante se siente estresado por el dinero, ya es una señal de que algo no está bien. Agregó que otro foco rojo es gastar en exceso en bebidas o en compras emocionales como forma de evasión.
La especialista detalló que hay aplicaciones que ayudan a planificar gastos y controlar los pagos. “También hay tarjetas con recompensas, puntos o cashback que devuelven un porcentaje de lo que consumes, pero hay que utilizarlas con inteligencia conociendo las condiciones y políticas de crédito, no como una extensión del ingreso”.









































