Un despliegue de seguridad en distintos puntos de Mazatlán, Sinaloa, dejó ocho personas detenidas y un importante aseguramiento de armamento, explosivos y droga, en una nueva ofensiva de las fuerzas federales y estatales contra grupos delictivos que operan en la región.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó este viernes que las acciones fueron realizadas por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, SSPC, Guardia Nacional y autoridades estatales, como parte del reforzamiento de seguridad instruido por la presidenta Claudia Sheinbaum.
De acuerdo con el reporte oficial, durante siete acciones operativas fueron detenidas ocho personas y se aseguraron 19 armas de fuego, más de 2 mil cartuchos, 14 artefactos explosivos de fabricación artesanal y 415 pastillas de fentanilo, además de vehículos y equipo táctico.
Las autoridades no han informado públicamente la identidad de todos los detenidos ni han detallado qué delitos específicos se les imputarán. Tampoco se ha establecido oficialmente a qué facción del crimen organizado estaría vinculada cada una de las personas arrestadas.
ARSENAL Y DROGA, ENTRE LO ASEGURADO
El decomiso da cuenta de la cantidad y diversidad del material localizado durante los operativos.
Entre lo asegurado se encuentran 19 armas de fuego, más de dos mil cartuchos y 14 artefactos explosivos artesanales. También fueron decomisadas 415 pastillas de fentanilo, además de vehículos y equipo táctico.
Hasta el momento, la información oficial no precisa los calibres de todas las armas ni ofrece detalles sobre las características de los explosivos o el peso total de las pastillas de fentanilo.
Los detenidos y los objetos asegurados quedaron a disposición de las autoridades competentes, que deberán determinar la situación jurídica de cada persona y continuar con las investigaciones correspondientes.
CAPTURAS EN MEDIO DE UNA ESCALADA DE VIOLENCIA
El despliegue ocurre en un contexto de reforzamiento de la presencia federal en Mazatlán. Y después de una serie de operativos contra integrantes de grupos criminales.
Apenas el 19 de septiembre, autoridades federales reportaron otra operación en la zona serrana de Sinaloa que terminó con nueve personas detenidas, entre ellas un menor de edad, tras una agresión contra elementos de seguridad.
En aquella intervención fueron aseguradas 17 armas largas, incluida una ametralladora, más de 120 cargadores, lanzagranadas, 40 artefactos explosivos improvisados y seis camionetas, una de ellas con blindaje artesanal.
Días después, el 22 de septiembre, también fue detenido en Mazatlán Jesús Antonio “N”, alias “El Peli”. A quien las autoridades señalaron como presunto generador de violencia y operador relacionado con una célula de Los Chapitos.
Estos golpes forman parte de una estrategia de mayor presencia de fuerzas federales en Sinaloa, particularmente en Mazatlán, donde las autoridades han incrementado los patrullajes y las acciones de inteligencia.
MANTAS Y ACUSACIONES AGRAVAN EL ESCENARIO
El nuevo operativo también ocurre después de la aparición de mantas con mensajes atribuidos a presuntos integrantes de Los Chapitos en distintos puntos de Sinaloa.
Los mensajes difundidos en días recientes contienen señalamientos contra elementos del Ejército y policías estatales. Además de solicitar a García Harfuch y a la presidenta Claudia Sheinbaum investigar las acusaciones plasmadas en las mantas.
La aparición de estos mensajes no constituye por sí misma una prueba de las acusaciones contenidas en ellos. Se trata de señalamientos cuya autenticidad, origen y contenido deberán ser determinados por las autoridades.
Reportes difundidos por medios locales ubicaron algunas de estas mantas en Mazatlán, Rosario y Concordia, mientras que en el puerto fueron colocadas en puentes vehiculares.
MÁS FUERZA FEDERAL, PERO LA VIOLENCIA PERSISTE
El despliegue deja un saldo importante en materia de aseguramientos, pero también vuelve a colocar a Mazatlán en el centro de la disputa de seguridad en Sinaloa.
La detención de ocho personas y el decomiso de armas, explosivos y fentanilo representan resultados operativos concretos; sin embargo, la información disponible todavía no permite establecer el alcance de las estructuras criminales afectadas ni determinar si los arrestos tendrán un impacto sostenido en la violencia de la región.
Las investigaciones deberán establecer también la procedencia del armamento, el destino de la droga, la función de los explosivos y, en su caso, los vínculos que pudieran existir entre los detenidos y organizaciones criminales.
Por ahora, las autoridades mantienen el reforzamiento de seguridad en Mazatlán y exhortaron a la población a utilizar el 911 para emergencias y el 089 para denuncias anónimas.












































