En México, el esquema fraudulento “gota a gota” se ha propagado a un ritmo alarmante. Este sistema promete préstamos fáciles y rápidos, pero las víctimas terminan atrapadas en deudas exorbitantes y amenazas. Estos préstamos son ofrecidos por prestamistas no regulados, y las alarmantes estadísticas muestran el impacto creciente de este fraude en el país.
FÁCIL PERO DIFÍCIL
La facilidad para acceder a estos préstamos es una de las razones de su atractivo. A diferencia de las instituciones financieras convencionales, el proceso para obtenerlos es informal y sin garantías. Sin embargo, lo que comienza como una solución rápida se convierte en una pesadilla cuando los intereses empiezan a acumularse y los prestamistas recurren a tácticas amenazantes para recuperar su dinero.
El Consejo Fraude revela que en 2023 se registraron más de 16 mil reportes relacionados con este esquema. La mayoría de las víctimas son de la Ciudad de México, particularmente en áreas como Iztapalapa, Gustavo A. Madero, y Cuauhtémoc. Los tipos de fraude más comunes incluyen transacciones en línea, fraudes bancarios, y promesas de premios inexistentes.
EXHORTO
Las autoridades exhortan a la población a fortalecer su educación financiera y a ser escépticos ante ofertas de préstamos demasiado buenas para ser verdad. Además, recomiendan acudir a instituciones financieras reconocidas y autorizadas. Quienes hayan sido víctimas de este esquema deben denunciarlo para recibir el apoyo adecuado.
EN OAXACA
Oaxaca no es la excepción a esta forma de fraude. Por lo que, muchas familiares dada la difícil situación económica que atraviesan, son orilladas a aceptar dicha forma de financiamiento que, aunque parece fácil y benévola, acaba siendo una martirió y pesadilla para quienes asume el compromiso, al no poder pagar la deuda. En mucho de los casos, las personas son amenazadas y viven en la zozobra, temiendo ser agredidos físicamente. En muchos otros casos, sufren atentados y terminan muertas.
Y, aunque las autoridades dicen que estar tomado cartas en el asunto, es más común ver a más personas caer en las redes de quienes operan este sistema fraudulento. El cual, por lo general, está vinculado a personas de origen extranjero. Ya que, se han señalado en concreto que ciudadanos de origen colombianos operan el esquema. Aunque en dicha estructura, también están involucrados lugareños.









































