La tragedia forense de Jalisco sigue creciendo. El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco actualizó este viernes la cifra de bolsas localizadas en la fosa clandestina de Las Agujas, en el municipio de Zapopan. Donde hasta ahora se han recuperado 259 bolsas con posibles restos humanos.
El sitio, ubicado a escasos metros del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), permanece acordonado y bajo resguardo, pero fue el colectivo, no la Fiscalía. Quien confirmó la nueva cifra. Las labores de búsqueda, reportan, continúan en condiciones difíciles, entre monte cerrado y terrenos irregulares.
EL ESTADO QUE NO ESCUCHA: LA BÚSQUEDA CONTINÚA GRACIAS A LOS COLECTIVOS
“Se siguen los trabajos en la fosa de Las Agujas. Ayer se recuperaron cuatro bolsas, y hoy seis más, lo que da un total de 259”, informó el colectivo en redes sociales. Esta cifra supera ampliamente las contabilizadas en julio, cuando la Fiscalía del Estado había reportado 223 bolsas.
Lo más alarmante: el terreno ya había sido declarado como procesado y la búsqueda oficial había sido cerrada en febrero, tras hallarse 169 bolsas. Familiares y colectivos denunciaron entonces que aún había víctimas por recuperar, una advertencia que hoy se confirma.
Este patrón se repite con frecuencia en Jalisco: operativos parciales, cifras conservadoras y búsquedas inconclusas, que terminan siendo reabiertas por la insistencia de los familiares.
FOSAS SIN FIN: UNA CRISIS FORENSE A LA DERIVA
Jalisco vive una emergencia humanitaria que se refleja no solo en el número de bolsas halladas, sino también en la crisis de identificación. Hasta el momento, no hay información oficial sobre el número de víctimas identificadas entre los restos localizados en Las Agujas, ni sobre avances en el procesamiento forense.
El colectivo alertó que muchas de las bolsas encontradas estaban “completamente cerradas”. Lo que impide hacer estimaciones precisas sobre el número de cuerpos o el estado en que fueron hallados los restos.
JALISCO, EPICENTRO DE LA DESAPARICIÓN EN MÉXICO
De acuerdo con la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), hasta septiembre de 2025, en México hay 133,254 personas desaparecidas y no localizadas, de las cuales 15,269 corresponden a Jalisco, lo que convierte al estado en el más golpeado por esta crisis de derechos humanos.
El hallazgo de Las Agujas se suma a otros casos recientes, como el del rancho El Izaguirre, en Teuchitlán, donde Guerreros Buscadores denunció en marzo que el sitio habría sido utilizado por el CJNG como centro de reclutamiento, entrenamiento y exterminio.
COLECTIVOS: SIN NOSOTROS, NADIE BUSCARÍA
La historia de Las Agujas evidencia el papel clave de los colectivos de búsqueda, que han reemplazado al Estado en su obligación de localizar a los desaparecidos. Sin su insistencia, la fosa se habría quedado con 169 bolsas procesadas “oficialmente”, y otras 90 seguirían bajo tierra.
Este nuevo hallazgo refuerza la urgencia de implementar una política pública real, con recursos suficientes, voluntad política y transparencia. Hoy, la crisis forense de Jalisco no sólo revela el drama de los desaparecidos, sino también el abandono institucional hacia las familias que los buscan.
LA CIFRA CRECE, PERO LA JUSTICIA NO LLEGA
Cada bolsa recuperada en Las Agujas representa una vida segada, una familia rota, una pregunta sin respuesta. El hallazgo de 259 bolsas no debería ser solo un dato estadístico: es un llamado de alarma.
Mientras el gobierno habla de justicia y cero impunidad, las familias buscan entre el lodo y el silencio estatal. Y lo peor es que, como en otros casos, nadie garantiza que no haya más víctimas enterradas ahí mismo, esperando ser encontradas.
Porque en Jalisco, la verdad no sale a la luz… la sacan a paladas.










































