Enrique Inzunza Cázarez reapareció públicamente este domingo para desmentir versiones que lo señalaban como detenido en San Diego, California, presuntamente por autoridades estadounidenses. A través de sus redes sociales, el legislador aseguró que permanece en Sinaloa y negó cualquier contacto con instancias de seguridad o justicia de Estados Unidos.
La declaración ocurre en medio de un clima de creciente presión política y mediática, luego de que el Departamento de Justicia estadounidense lo incluyera en una investigación relacionada con presuntos vínculos con el narcotráfico y delitos asociados al crimen organizado.
DESMIENTE DETENCIÓN Y LANZA MENSAJE POLÍTICO
En un mensaje difundido en su cuenta de X, Inzunza rechazó de forma categórica las versiones que circularon durante las últimas horas sobre una supuesta captura en territorio estadounidense.
“Es falso lo que se publica por medios de la derecha sobre contacto alguno con autoridades extranjeras”, escribió el senador morenista, quien además sostuvo que no requiere representación legal.
“Soy abogado de mí mismo y me basta mi probidad”, afirmó el legislador sinaloense, en un mensaje que también tuvo un tono político al señalar directamente a sectores opositores de promover información falsa en su contra.
LAS ACUSACIONES DEL DEPARTAMENTO DE JUSTICIA
La polémica en torno al senador surgió desde el pasado 29 de abril, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó acusaciones contra diez políticos sinaloenses por presuntos nexos con el narcotráfico, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Según la investigación estadounidense, a Inzunza se le relaciona con delitos como conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y dispositivos explosivos, además de conspiración para poseer armamento de uso exclusivo.
Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han informado sobre una investigación judicial abierta en México contra el senador.
SEMANAS DE AUSENCIA ALIMENTARON ESPECULACIONES
Desde que se dieron a conocer las acusaciones, la ausencia pública del legislador incrementó las versiones sobre su situación jurídica. Aunque continuó activo en redes sociales, no había reaparecido físicamente en actos oficiales o eventos legislativos.
El 10 de mayo compartió una fotografía desde Badiraguato, Sinaloa, acompañado de su madre, intentando mostrar normalidad en medio de la controversia. Sin embargo, días antes había cancelado su participación en la Comisión Permanente del Senado, argumentando que no quería convertir la sesión en “un espectáculo político”.
La falta de apariciones públicas derivó este fin de semana en rumores sobre una posible entrega voluntaria o detención en Estados Unidos, información que hasta ahora no ha sido confirmada ni por la Secretaría de Relaciones Exteriores ni por autoridades estadounidenses.
INZUNZA ASEGURA QUE NO PEDIRÁ LICENCIA
El senador también reiteró que no solicitará licencia a su cargo y aseguró que continuará desempeñando sus funciones legislativas mientras enfrenta las acusaciones.
En declaraciones previas, sostuvo que permanece en Sinaloa porque “no tiene nada que temer” y afirmó que atenderá cualquier requerimiento de las autoridades mexicanas conforme al marco constitucional.
Además, relacionó los señalamientos en su contra con una intervención reciente en el Senado, donde defendió la soberanía nacional frente a operaciones de agencias estadounidenses en territorio mexicano.
UN CASO QUE ELEVA LA TENSIÓN POLÍTICA
El caso de Enrique Inzunza ocurre en un contexto particularmente sensible para la política sinaloense y para Morena, debido a las investigaciones estadounidenses sobre presuntos vínculos entre funcionarios públicos y el crimen organizado.
La situación se volvió aún más delicada luego de que autoridades mexicanas confirmaran la entrega en Arizona del exsecretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida, también mencionado en investigaciones relacionadas.
Mientras tanto, el senador insiste en que las acusaciones carecen de sustento y asegura que su trayectoria política y profesional respaldan su inocencia. Sin embargo, la falta de información oficial sobre el avance de las investigaciones mantiene abiertas las especulaciones y aumenta la expectativa sobre posibles pronunciamientos de ambos gobiernos.










































