El discurso de austeridad promovido por el expresidente Andrés Manuel López Obrador vuelve a ser cuestionado tras la presencia de su hijo menor, Jesús Ernesto López Gutiérrez, en la apertura del restaurante Nusr-Et Steakhouse en la Ciudad de México.
Fotografías difundidas en redes sociales por el periodista Jorge García Orozco muestran al joven compartiendo con el chef turco Nusret Gökçe, mundialmente conocido como “Salt Bae”. Esto, durante un evento privado en el que se ofrecieron cortes premium, algunos cubiertos con láminas de oro comestible.
“Jesús Ernesto López Muller, hijo del ex presidente López Obrador acudió a las inauguraciones privadas del restaurante de @nusr_ett en Ciudad de México donde sirven filetes de res con oro y cortes de más de 4 mil pesos. Esos 200 pesos en la cartera vaya que hacen maravillas…” escribió García Orozco en su publicación.
MENÚ DE LUJO, EVENTO EXCLUSIVO
El restaurante, parte de la expansión global de la marca Nusr-Et, ofrece cortes Wagyu australiano y especialidades Prime, con precios que superan los mil pesos por porción. El platillo Tomahawk Wagyu para dos personas alcanza los 4 mil pesos.
El evento privado, acompañado del lema “More than a restaurant”, congregó a invitados especiales, empresarios y celebridades. Con ello, generando debate sobre la coherencia entre el estilo de vida de la familia presidencial y su discurso de austeridad.
VIDA PERSONAL BAJO EL LENTE PÚBLICO
La aparición de Jesús Ernesto también reactivó el interés sobre Ivanna Isa, joven vinculada sentimentalmente con él, identificada como creadora de contenido en TikTok. Tras la viralización de videos con el hijo del expresidente, su perfil fue desactivado.
Hasta el momento, ninguno de los dos ha emitido declaración oficial sobre su relación.
OTROS CASOS QUE GENERAN POLÉMICA
Paralelamente, Ramón López Beltrán, hermano de Jesús Ernesto, ha sido objeto de investigaciones por posibles conflictos de interés y corrupción.
A finales de mayo, se difundieron imágenes de su estancia en un departamento valuado en 30 a 40 millones de pesos en Cancún, vinculado a la venta de 53 hectáreas a Grupo Vidanta. Hecho cuestionado por su bajo precio y presuntas irregularidades ambientales.











































