El queso manchego es parte habitual de la cocina mexicana: aparece en sándwiches, ensaladas, pastas y prácticamente cualquier comida cotidiana. Su fama ha impulsado una amplia oferta en el mercado, pero también ha abierto la puerta a productos que aprovechan el nombre sin realmente cumplir con lo que exige la norma.
Una reciente revisión de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), publicada en la edición de diciembre de la Revista del Consumidor, reveló que varias marcas que destacan el término “manchego” en sus empaques en realidad son productos procesados, no quesos auténticos. El hallazgo busca frenar la confusión entre compradores y promover un etiquetado claro.
UN ANÁLISIS AMPLIO DEL MERCADO
El Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor evaluó 29 productos relacionados con el queso manchego. Entre ellos se revisaron versiones tradicionales, reducidas en grasa, deslactosadas, imitaciones y procesadas. Aunque todas cumplieron con el contenido neto declarado, cinco sobresalieron por utilizar la palabra “manchego” sin ser quesos genuinos, lo que incumple la NOM-051-SCFI/SSA1-2010 debido a que su denominación puede inducir a error.
Las marcas señaladas son:
- Lala, queso fundido tipo manchego procesado pasteurizado
- Great Value, queso manchego procesado en rebanadas
- Kraft Singles, queso procesado tipo manchego
- Zwan Premium, queso procesado tipo manchego
- Fud, queso fundido manchego ahumado rebanado
LO QUE PROFECÓ REVISÓ A DETALLE
La evaluación abarcó puntos clave del consumidor moderno:
- Información comercial: Se verificó el cumplimiento de las normas de etiquetado y la correcta declaración de grasa butírica, proteínas y humedad.
- Productos a granel: Se revisó que respetaran los requisitos sanitarios establecidos en el reglamento vigente.
- Tipo de grasa: Se identificó si el producto contenía grasa de oveja, butírica o vegetal.
- Contenido energético: Se calculó el aporte calórico por cada 100 gramos.
- Veracidad de la información: Se comprobó que las leyendas correspondieran con evidencia técnica.
- Contenido neto: Se constató que la cantidad ofrecida coincidiera con la declarada en la etiqueta.
- Sodio y nutrientes: Se midió la presencia de sodio y el aporte de proteínas, grasas y carbohidratos.
CÓMO ELEGIR MEJOR: LAS RECOMENDACIONES
Profeco pide a los consumidores adoptar criterios simples pero decisivos:
- Leer la etiqueta: No todos los productos con la palabra “manchego” son quesos. Algunos son imitaciones o procesados.
- Verificar la refrigeración: El producto debe mantenerse entre 2 °C y 6 °C para conservar su calidad.
- Comparar precios: Una pieza con menos grasa y mayor humedad debería ser más económica que un queso tradicional.
La dependencia subraya que la información clara es esencial para que las familias mexicanas tomen decisiones informadas en un mercado donde los nombres pueden resultar engañosos.










































