La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encendió el debate político al anunciar que analiza realizar una celebración por los “siete años de transformación”, en referencia al tiempo transcurrido desde que Andrés Manuel López Obrador asumió la presidencia en 2018.
“He estado pensando en celebrar los siete años de transformación al cierre de este año… todavía estamos en eso”, declaró.
Según la mandataria, la idea ya se discute dentro del movimiento político oficialista gracias a lo que describe como un amplio respaldo social:
“Hay mucho apoyo popular… la mayoría está con el movimiento de transformación”.
LOS LOGROS QUE QUIERE FESTEJAR
Durante su posicionamiento, Sheinbaum enumeró las razones por las que, afirma, existen motivos suficientes para celebrar:
“Récord en inversión extranjera directa, celebración”
“Supercomputadora más grande en América Latina, celebración”
“Todos los adultos mayores tienen pensión universal, celebración”
“Aumento salarial de 125% del salario mínimo, celebración”
“13.5 millones menos de pobres en el país, celebración”
“No hay inflación… celebración”
“Colaboración con el sector privado para que no aumente la canasta básica, libertad, democracia, celebración”
Aun así, reconoció que persisten desafíos y que trabaja diariamente “para el bienestar de la gente, la paz y la tranquilidad”.
UNA OPOSICIÓN “A FAVOR DE NADA”
Sheinbaum también habló sobre el papel de la oposición. Aunque calificó como positivo que exista diversidad política —“nadie quiere pensamiento único”— lanzó críticas directas:
“La oposición ya es contra todo y a favor de nada… con mucha mentira, mucha hipocresía”, cuestionó, rematando con una pregunta polémica: “¿Qué proponen?”
Afirmó que hoy su alternativa es “la ultraderecha” y que la falta de propuestas ha provocado que la ciudadanía no la respalde. Incluso relacionó esa pérdida de apoyo con actos violentos que, según ella, alejan aún más a la población.
“HAY LIBERTAD DE TODO”, AFIRMA
La presidenta defendió el estilo de su movimiento al subrayar que “siempre nos movilizamos pacíficamente” y que mantienen la premisa de garantizar “todas las libertades”: de expresión, reunión, manifestación y prensa.
Agregó que la libertad implica responsabilidad y lanzó una afirmación que ya genera intensas discusiones:
“En México hay libertad de todo, de absolutamente todo”.
UNA CELEBRACIÓN QUE DIVIDE
Mientras el gobierno promueve la idea de un festejo nacional, críticos consideran que organizar una celebración en medio de los retos actuales podría sonar triunfalista. Simpatizantes, en cambio, ven el evento como un reconocimiento a los avances del proyecto político iniciado en 2018.
Así, la eventual conmemoración de los siete años de la 4T se perfila como un nuevo episodio en la polarización política del país… y, al mismo tiempo, como una vitrina para medir el ánimo social hacia el actual gobierno.











































