La detención de Rodolfo “N”, alias “Don Ramón”, marca un nuevo golpe a estructuras delictivas en el centro del país, aunque también deja al descubierto la dimensión de las redes criminales que operan en Morelos y su conexión con Estados Unidos.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre el operativo que permitió la captura del presunto líder del grupo “Los Linos”, señalado por múltiples delitos de alto impacto.
UN LÍDER CRIMINAL CON OPERACIONES REGIONALES E INTERNACIONALES
De acuerdo con el gobierno federal, “Don Ramón” encabezaba una célula vinculada a extorsión, narcomenudeo, homicidios y robo de vehículos en distintos municipios de Morelos.
Además, las autoridades lo relacionan con el trasiego de drogas hacia Estados Unidos, con destinos identificados en ciudades como San Antonio, El Paso, Atlanta y Carolina del Norte.
Esta proyección internacional evidencia que, aunque se trata de un grupo regional, su alcance logístico y económico va más allá del ámbito local.
EL OPERATIVO Y SUS COSTOS
La captura se logró mediante un despliegue conjunto de fuerzas federales y estatales. En el operativo participaron la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República, con apoyo de inteligencia federal.
El propio funcionario señaló en redes sociales: “fueron detenidas 5 personas y un agresor perdió la vida. Lamentablemente, dos elementos resultaron heridos”.
Durante la acción también fue detenido Carlos “N”, identificado como uno de los principales operadores del grupo criminal.
NARCOLABORATORIOS Y MILLONARIAS GANANCIAS
Las investigaciones apuntan a que “Don Ramón” mantenía vínculos con el grupo criminal conocido como La Familia Michoacana. Su estructura operaba laboratorios clandestinos para la producción de metanfetaminas.
Uno de estos centros fue localizado en 2025 en el municipio de Yautepec, donde, según reportes oficiales, generaban ganancias de hasta 300 millones de pesos mensuales, una cifra que refleja la magnitud del negocio ilícito.
EXPANSIÓN TERRITORIAL Y RETOS DE SEGURIDAD
Las autoridades sostienen que “Los Linos” extendieron sus operaciones en municipios clave como Cuernavaca, Jiutepec, Emiliano Zapata y Tlaltizapán.
Aunque la detención representa un avance, especialistas advierten que el desmantelamiento de liderazgos no siempre implica la desaparición de las estructuras criminales. En muchos casos, estas organizaciones se reconfiguran rápidamente, lo que plantea dudas sobre el impacto real a mediano plazo.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de estrategias sostenidas que no solo capturen líderes, sino que desarticulen las redes financieras, operativas y sociales que sostienen a estos grupos.











































