Aunque especialistas en temas electorales consideran viable algunos puntos de la reforma electoral que propone el ejecutivo federal, también destacan algunos riesgos sobre la autonomía del órgano electoral y la concentración de la fuerza política en algunos partidos oficiales.
Para Rodolfo Valladares García, maestro en derecho político y analista, entre los principales puntos que se contemplan en la propuesta y que retoma la iniciativa que se presentó desde el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, destaca la reducción del financiamiento de la estructura política a nivel nacional.
“México es uno de los países donde se destina mucho dinero para la organización de las elecciones, para los partidos políticos, órganos electorales locales o bien para los congresos locales y federales, entonces, lo rescatable de esta propuesta considero que es esta parte de reducir el costo de la estructura política”.
Sin embargo, Valladares García dijo que existen riesgos en los términos de eliminar a las minorías, pues también se pretende reducir o desaparecer las y los legisladores que llegan por la vía proporcional o plurinominal.
“Actualmente la distribución de los plurinominales se lleva a cabo de acuerdo al número de votos que se obtienen en cada contienda electoral, aunque el partido con mayor porcentaje se les otorga la mayor cantidad de estos espacios, el resto de los partidos también logran obtener algunos escaños”.
Por ello, expuso que en caso de desaparecer a los plurinominales, los congresos locales y federales solamente existirían los partidos predominantes. “Como ocurre en la actualidad, si Morena se lleva todos los distritos electorales locales y federales, tendría el control de todo el congreso y no habría oposición, aunque de poco sirve, pero con el actual sistema político hay un pequeño sector que conocemos como oposición”.
En este contexto, mencionó que se debe socializar con todos los sectores de la sociedad la propuesta del ejecutivo, ya que se puede construir una reforma sin afectar la autonomía del órgano electoral y sin dañar la democracia mexicana.
“El Instituto Nacional Electoral (INE) debe seguir gozando de su autonomía y buscar un proceso para disminuir paulatinamente el número de legisladores que llegan por la vía plurinominal, además, la desaparición de los órganos electorales locales podría generar grandes ahorros económicos, pero esto se debe de hacer sin violentar los derechos políticos electorales de las comunidades indígenas”, apuntó.











































