Después de cinco meses del cierre del tiradero municipal de Bajos de Chila y de una crisis que ha complicado la recolección y disposición final de basura, el Ayuntamiento de San Pedro Mixtepec inició esta semana la construcción de una celda emergente como primera etapa de un nuevo Centro Integral de Residuos Sólidos.
La obra se desarrolla en un predio ubicado en el paraje El Portillo y, de acuerdo con el presidente municipal Miguel Olvera, podría quedar concluida en aproximadamente un mes, lo que permitiría al municipio contar nuevamente con un sitio propio para la disposición de sus residuos.
Durante estos cinco meses, el Ayuntamiento ha tenido que trasladar la basura fuera del municipio, una medida que ha representado un gasto extraordinario y que tampoco ha resuelto de fondo una problemática que se ha hecho particularmente visible en Puerto Escondido.
Olvera señaló que diariamente se movilizan más de 100 toneladas de residuos hacia sitios externos y sostuvo que solamente la agencia de Puerto Escondido puede generar hasta 120 toneladas al día, volumen relacionado, entre otros factores, con la intensa actividad turística.
El terreno donde se construirá el nuevo centro fue adquirido por el municipio y, según la información proporcionada por el edil, la propuesta fue sometida a consideración de la asamblea comunitaria y posteriormente cumplió con los trámites ambientales correspondientes ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
La celda emergente será apenas la primera parte de un proyecto contemplado en tres etapas, por lo que su puesta en operación representará una solución inicial, pero no el final del problema.
El Ayuntamiento también plantea impulsar la separación de residuos, educación ambiental y aprovechamiento de materia orgánica mediante composta. De acuerdo con Miguel Olvera, alrededor del 60 por ciento de los residuos generados corresponde a material orgánico.
El anuncio ocurre en medio de cuestionamientos ciudadanos por la acumulación de basura registrada durante los últimos meses, particularmente en Puerto Escondido, donde el cierre del tiradero de Bajos de Chila dejó al descubierto la falta de una alternativa inmediata para el manejo de los desechos.
Ahora, el reto será que la celda anunciada se concluya dentro del plazo previsto y que el nuevo centro permita avanzar hacia una solución permanente para una problemática que durante cinco meses ha representado costos económicos, ambientales y de imagen para uno de los principales destinos turísticos de la Costa de Oaxaca.







































