Debido al incumplimiento del gobierno estatal para reubicar el centro de gestión de residuos de San Huayápam, el conflicto entre este municipio y su vecino Tlalixtac de Cabrera se reactivó el pasado miércoles.
Desde la noche del pasado 19 de noviembre, por acuerdo de asamblea, pobladores de Tlalixtac de Cabrera mantienen bloqueado el acceso a Huayápam, a la altura de las presas. Para esto han colocado montículos de tierra obligando a sus vecinos a trasladarse en el camino antiguo que pasa por la colonia Jardín, de la ciudad de Oaxaca.
La exigencia de Tlalixtac es la misma que la de hace un año: reubicar lo que consideran un tiradero en otra área de Huayápam que no esté cerca de los límites entre ambas comunidades, pues consideran que hay riesgos de contaminación para los mantos freáticos, pozos y las mismas presas de la comunidad.
Retiro obstáculo hasta reubicar el tiradero
De acuerdo con la autoridad de Tlalixtac, el que no se haya concretado la reubicación del tiradero y que siga operando es una burla, por lo que el bloqueo seguirá hasta que las autoridades correspondientes atiendan su exigencia.
Por su parte, el presidente municipal de Huayápam, Abel Maclovio Pacheco García, señaló que es el gobierno estatal el que incumplió el compromiso de reubicar la obra, pues ya existe un predio para tal fin en la misma comunidad, pero lejos de los límites.
Asimismo, negó que sea un basurero sino que lo que sigue operando en esta zona es el centro de gestión de residuos, el cual cumple con la normativa ambiental y tiene el respaldo de las autoridades ambientales del estado y de la federación.
Pacheco García también recordó que desde el año pasado Huayápam se dijo dispuesto para reubicar el centro de gestión de residuos, en el que se invirtieron 5 millones de pesos, pero que el gobierno estatal es el que no ha acatado el compromiso.
Lío ya con un año sin resolver
En noviembre de 2024, este conflicto también generó la protesta de Tlalixtac contra Huayápam, dos municipios de la región Valles Centrales de Oaxaca que como otros siguen con retos para el manejo y disposición de sus residuos. En este caso, por la operación del centro de gestión de Huayápam, que aun cuando su autoridad asegura que cumple con las normativas no tiene la aceptación de su vecino Tlalixtac.
Esta no es la primera ocasión en que comunidades de la región protestan por este tipo de obras. El año pasado, habitantes de San Antonio de la Cal y Santa Cruz Xoxocotlán también externaron su rechazo al Centro de Transferencia Temporal de Residuos que el gobierno estatal instaló y opera en este último municipio.











































