El presbítero Nemesio Ausencio Hernández Acevedo manifestó que la tradición del Día de la Candelaria, de ofrecer tamales de quienes les tocó el 6 de enero una de las figuritas en la rosca de reyes, en el caso de Huajuapan, se ha incrementado de manera importante a partir del año 1970, en que ha cobrado más fuerza.
Mencionó que esta tradición muy nuestra que se practica en empresas, comercios y domicilios particulares que viene a ser como una clausura de la manifestación de la epifanía del señor que ya pasó, el 6 de enero, y con este Día de la Candelaria se hace la culminación de esa presentación del señor y recuerda los momentos en que José y María fueron al templo y ahí presentaron a su hijo como lo ordenaba la Ley de Moisés.
Mencionó que antiguamente la gente acudía el 2 de febrero a los templos con su niño Dios y sus velas que les llamaban candelas para bendecirlas, por eso la denominación del Día de la Candelaria, además se conoce como la fiesta de la luz, una solemnidad muy grande que ha ido perdiendo fuerza, porque la gente acude corriendo con sus niños Dios, pero llegan casi a la bendición.
Aseguró que de hecho debería tener ese sentido de llegar al inicio, para que reciban del sacerdote “a la manera de la antigua practica de Simeón y de Ana que inspirados por Dios, por el Espíritu Santo fueron al templo y por eso Simeón tiene la dicha de ver a ese niño y descubrir en él al que iba a enviar el padre Dios para la humanidad”.
Hernández Acevedo dijo que ahí se encontraba esa mujer de la que también se habla, Ana, una mujer que vivió como siete años casada y quedó viuda, y después se consagró de lleno al templo y ahí estaba día y noche alabando al señor, una digna mujer consagrada también al servicio del señor.
El sacerdote dijo que por eso el Papa Francisco recuerda también el día 2 de febrero, la fiesta de las religiosas o de la vida consagrada porque dice que también ellas se consagran al señor como el padre Dios a la humanidad.
Finalmente, sobre la tradición de este día, dijo que anteriormente la rosca de reyes traía una sola figurita del niño, y fue posteriormente que le aumentaron el número, como hasta nuestros días.










































