A casi seis años de un homicidio que conmocionó a habitantes de Zimatlán de Álvarez, la justicia dictó una sentencia de 30 años de prisión contra dos personas halladas responsables de participar en el asesinato de una mujer, quien fue atacada con armas punzocortantes y posteriormente arrojada a un pozo dentro de su propia vivienda.
La resolución judicial recayó sobre una mujer identificada como J.S.S., hija de la víctima, y un hombre identificado como J.G.S., quienes fueron encontrados culpables de los delitos de parricidio y homicidio calificado con ventaja, respectivamente.
UNA AGRESIÓN BRUTAL DENTRO DEL ENTORNO FAMILIAR
De acuerdo con los antecedentes del caso, los hechos ocurrieron el 2 de octubre de 2019 en el Barrio de San Juan, perteneciente a Zimatlán de Álvarez.
La víctima se encontraba en el exterior de su domicilio cuando fue atacada con arma blanca y diversos objetos punzocortantes. Las lesiones sufridas en distintas partes del cuerpo le provocaron la muerte.
Las investigaciones establecieron que, después de la agresión, el cuerpo fue arrojado a un pozo de agua localizado en el patio de la vivienda, una acción que buscó ocultar el crimen y retrasar su descubrimiento.
LA HIJA FUE CONDENADA POR PARRICIDIO
Uno de los aspectos más impactantes del caso fue la participación de la hija de la víctima, quien recibió una condena de 30 años de prisión por el delito de parricidio, una figura penal que sanciona el asesinato de un ascendiente o familiar directo.
El segundo implicado, identificado como J.G.S., también fue sentenciado a 30 años de cárcel por homicidio calificado con ventaja, al acreditarse su intervención en el ataque.
La determinación judicial se produjo luego de que durante el proceso penal se presentaran pruebas suficientes para acreditar la responsabilidad de ambos acusados.
ADEMÁS DE LA CÁRCEL, DEBERÁN REPARAR EL DAÑO
Además de las penas privativas de libertad, el órgano jurisdiccional ordenó a los sentenciados cubrir una indemnización por concepto de reparación del daño superior a los 422 mil pesos.
Esta medida busca resarcir, en términos legales, parte de las afectaciones derivadas del crimen, aunque para los familiares de la víctima la pérdida resulta irreparable.
VIOLENCIA FAMILIAR QUE TERMINÓ EN FEMINICIDIO SOCIAL
El caso expone una de las expresiones más extremas de la violencia dentro del entorno familiar, donde la víctima fue privada de la vida presuntamente por personas de su círculo más cercano.
Si bien la sentencia representa el cierre de una etapa judicial, también refleja la gravedad de los delitos que ocurren al interior de los hogares y que, en muchas ocasiones, permanecen ocultos hasta que derivan en consecuencias fatales.
Finalmente, con esta resolución, las autoridades consideran concluido uno de los casos de homicidio más impactantes registrados en los Valles Centrales durante los últimos años.






































