Después de 19 años de estar en esta ciudad, falleció el obispo de la Diócesis de Huajuapan, Teodoro Enrique Pino Miranda, reconocido por el amor a Dios y a su pueblo, un guía de la comunidad que promovía la paz, el amor, el respeto, impulsor de los medios de comunicación y de la Iglesia católica.
A pesar de padecer cáncer, reunía fuerzas para seguir con sus actividades, siendo el jueves 25 de junio cuando celebró su última misa en el obispado.
El miércoles aproximadamente a las 13 horas, fue llevado al hospital Rafael Amador para su atención médica, donde un día después, a las 15:25 horas, falleció.
La Diócesis anunció que se velaría después de las 19 horas en el Templo del Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en la calle Jiménez esquina con Matamoros.
Elementos de Protección Civil y Bomberos, y de Movilidad Urbana del Ayuntamiento, acudieron para implementar una logística que permitiera evacuaciones en caso de algún sismo y que se cuidaran las medidas de la jornada de sana distancia por el Covid-19.
Particularmente, medios de comunicación le agradecieron la labor hecha desde su llegada, pues Pino Miranda les dio a conocer que contaban con un patrono, San Francisco de Sales, e iniciaron las celebraciones en su honor cada 24 de enero, al principio privadas y luego más públicas, porque consideraba importante fortalecer la relación entre medios y sociedad.
Además, el señor obispo aprovechaba para hacer un llamado a los medios a trabajar con ética, promover los valores universales, ayudar a la gente, difundir también las cosas positivas de la humanidad y recientemente, a combatir la desinformación.
Luego de una noche de velación, el cuerpo fue llevado al Templo de San Juan Pablo II, que se construye a iniciativa suya, donde se le rindió un homenaje.
Regresó después al templo donde fue velado, donde su familia lo llevaría a la ciudad de Oaxaca de Juárez para la cremación.
Después, se dijo que sus cenizas se dividirían en dos partes, una se llevaría a Hermosillo, Sonora, su estado natal, y la otra parte sería sepultada en la Catedral, de Huajuapan. Sin embargo, se desmintió esta versión, ya que sus cenizas completas reposarán en Sonora.










































