La mañana de este viernes miles de usuarios reportaron fallas en la aplicación móvil de Banamex, una situación que se suma a los problemas registrados apenas un día antes en los servicios de internet de Izzi y que vuelve a poner bajo la lupa la dependencia de millones de personas a las plataformas digitales para realizar operaciones financieras y de comunicación.
Los reportes comenzaron a multiplicarse desde tempranas horas, principalmente por dificultades para acceder a la aplicación, consultar cuentas, realizar transferencias y efectuar pagos electrónicos.
USUARIOS REPORTAN PROBLEMAS DESDE TEMPRANO
De acuerdo con registros de la plataforma DownDetector, las primeras incidencias comenzaron alrededor de las 6:00 de la mañana.
Los usuarios señalaron problemas tanto en la aplicación móvil como en los servicios de banca en línea y banca digital.
Entre las principales quejas destacan bloqueos al intentar iniciar sesión, tiempos prolongados de carga y la imposibilidad de completar operaciones bancarias.
“Desde ayer no puedo abrir la app de Banamex, se queda en azul y me dice que no responde”, escribió un usuario en redes sociales.
Otros clientes señalaron que, aun cuando lograban acceder a la plataforma, no podían realizar transferencias ni pagos a cuentas de otros bancos.
BANAMEX ADMITE INTERMITENCIAS
Ante la creciente ola de reportes, Banamex confirmó que su plataforma móvil experimentaba problemas de funcionamiento.
“El sistema de Banamex Móvil está presentando intermitencias. Mientras restablecemos el servicio te pedimos realizar tus operaciones en BancaNet. Agradecemos tu comprensión”, informó la institución financiera.
Aunque el banco aseguró que trabajaba en la restauración del servicio, hasta el momento no se han dado a conocer las causas específicas de la falla ni un plazo estimado para la normalización total de las operaciones.
TRANSFERENCIAS Y PAGOS, ENTRE LOS SERVICIOS MÁS AFECTADOS
Las afectaciones generaron preocupación entre usuarios que dependen de la aplicación para realizar movimientos financieros cotidianos.
En diversos casos, las personas reportaron que la aplicación quedaba congelada en la pantalla de inicio o mostraba únicamente el logotipo de Banamex sin permitir el acceso a las cuentas.
La situación también afectó operaciones sensibles como pagos de servicios, transferencias interbancarias y consultas de saldo, herramientas que se han convertido en parte esencial de la actividad financiera diaria.
LA DIGITALIZACIÓN Y SUS RIESGOS
El incidente vuelve a evidenciar la creciente dependencia de los servicios digitales en sectores estratégicos como las telecomunicaciones y la banca.
Si bien la transformación tecnológica ha facilitado operaciones que antes requerían acudir físicamente a sucursales, también ha incrementado el impacto de las interrupciones cuando ocurren fallas en sistemas o plataformas.
Especialistas han advertido que la continuidad operativa de estos servicios es fundamental para millones de usuarios que utilizan aplicaciones bancarias como principal canal para administrar sus recursos.
UN DÍA ANTES, IZZI TAMBIÉN PRESENTÓ FALLAS
La caída parcial de Banamex ocurre apenas un día después de que miles de usuarios reportaran interrupciones en los servicios de internet y WiFi de Izzi.
Según DownDetector, la empresa de telecomunicaciones acumuló más de dos mil reportes provenientes de entidades como Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco y Baja California.
Además de la falta de conexión, algunos clientes denunciaron dificultades para comunicarse con los canales de atención al cliente.
La coincidencia temporal de ambos incidentes ha generado inconformidad entre usuarios que enfrentaron problemas consecutivos en dos servicios esenciales para la vida cotidiana y las actividades laborales.
ESPERAN RESTABLECIMIENTO TOTAL DEL SERVICIO
Mientras Banamex trabaja en la normalización de su plataforma móvil, los usuarios continúan recurriendo a canales alternos para realizar operaciones bancarias.
Aunque las fallas tecnológicas suelen resolverse en cuestión de horas, eventos de este tipo reavivan el debate sobre la necesidad de fortalecer la infraestructura digital y garantizar mecanismos de respaldo que reduzcan el impacto de interrupciones masivas en servicios cada vez más indispensables.











































