El Chilolo, los Cunes, las mascaritas, el tiliche, el ente, los diablos y otros personajes emblemáticos de los carnavales en la Mixteca han comenzado a aparecer para anunciar la cercanía de los domingos de Carnaval, una tradición que antecede a la Cuaresma y a la Semana Santa.
En Chalcatongo de Hidalgo, ya se han vivido dos domingos en los que los capitanes de las agencias municipales descienden al centro de la población para anunciar ante la autoridad que el Chilolo, la Marota y el Viejo están listos para las fiestas de Carnaval. Cada una de las 18 comunidades participa, bajando de manera organizada cada domingo.
El presidente municipal de Chalcatongo, Eduardo Nemecio Arias, señaló que como autoridad es importante recibir a los capitanes y a las delegaciones comunitarias, ya que con ello se da aviso oficial de que las celebraciones del Carnaval están próximas en las distintas comunidades del municipio.
En Putla Villa de Guerrero, el tradicional Cuerno de Carnaval ya sonó y este fin de semana se realizó el Carretillazo, donde se llevó a cabo la coronación de la reina. En el evento estuvieron presentes Evelyn Arias, Reina del Carretillazo 2025, así como la nueva soberana y Reina 2026, Yeimi Sánchez Ricardo, previo a la coronación realizada en el barrio Palo de Obo, una tradición con más de 50 años en esta comunidad.
Abimael Salazar, vecino de Putla, expresó que este municipio es ya reconocido por sus fiestas de Carnaval, las cuales congregan a miles de visitantes y pobladores que disfrutan de los bailes, la música, la gastronomía y la alegría que caracteriza a la gente putleca.
En diversas comunidades de la región, estas actividades se repiten con el objetivo de calentar motores para vivir los tres domingos de Carnaval y el Martes de Carnaval o día de coronación, dando paso posteriormente a la Cuaresma y a las celebraciones de Semana Santa.
Finalmente, destacó que las redes sociales han jugado un papel importante en la difusión y documentación de estas fiestas en municipios como Atatlahuca, Itundujia, Juxtlahuaca, Silacayoapan y Teposcolula, donde la “fiesta de la carne” se vive con amplia participación comunitaria, manteniendo viva la identidad y diversidad cultural de cada localidad.










































