Usuarios del Servicio de Administración Tributaria (SAT) que acuden a las oficinas ubicadas en la calle de García Vigil, en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca, denunciaron procesos burocráticos y engorrosos para poder realizar sus trámites fiscales.
Debido que la página para obtener citas por vía virtual se encuentra saturada, algunos contribuyentes acuden desde temprana hora para obtener una ficha, sin embargo, deben esperar por horas en la vía pública y ante las inclemencias del clima para poder ser atendidos.
Además, señalaron que el personal carece de higiene en la utilización de los equipos para la detección facial y táctil de los usuarios, por lo que temen adquirir enfermedades mediante los equipos.
Aunado a los procesos burocráticos, según datos de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), el SAT es la institución con mayor número de quejas de los contribuyentes a nivel nacional.
Las principales quejas que interponen los ciudadanos tiene que ver con las devoluciones de los impuestos como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) o el Impuesto sobre la Renta (ISR).
Además, destacan la lentitud para realizar sus declaraciones mensuales y anuales, así como el cambio de régimen, trámites que se vuelven tortuosos y se transforman en dolor de cabeza para los usuarios.
Aunque algunos contribuyentes acuden solamente para actualizar sus datos, en promedio deben destinar entre 3 hasta 5 horas para concluir con sus procesos administrativos.
En ese sentido, hicieron un llamado a las autoridades federales para agilizar y simplificar los trámites que se llevan a cabo en las diferentes oficinas del SAT, como en la ciudad de Oaxaca.
Debido a estos obstáculos que enfrentan los ciudadanos, la gran mayoría prefiere mantenerse en la informalidad, esto para evitar pagar impuestos y perder su tiempo en trámites burocráticos como ocurren en la entidad oaxaqueña.
Según reportes del índice de Burocracia en México, los pequeños negocios que deciden formalizar sus actividades económicas, deben destinar más de 500 horas anuales para hacer trámites administrativos, principalmente por el burocratismo que impera en instituciones como el SAT.











































