En las últimas semanas, el sistema de transporte metropolitano Binnibus ha tenido que modificar nuevamente sus rutas por el plantón de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y el bloqueo de sindicalizados de salud en el centro de la ciudad de Oaxaca.
En algunos casos, las unidades incluso han evitado el centro de la ciudad para desviarse por el periférico (en los alrededores de la Central de Abasto), lo que obliga a los usuarios a subir o descender en otros lugares. Incluso, a preferir el transporte urbano porque sus conductores buscan la manera de no cambiar tanto las rutas establecidas.
Con las protestas y el plantón de la Sección 22, que comenzó el 25 de mayo, una de las rutas más afectadas es la de Viguera -San Sebastián Tutla, que solía pasar por la avenida de La Independencia, pero que en las últimas semanas se va por el periférico y que también se ha visto afectada por las obras en Santa Lucía del Camino.
Otras más que solían pasar por la calle Porfirio Díaz, en el centro, también dejaron de hacerlo por el campamento de la gremial en esa calle.
A estos obstáculos se suman las obras del propio gobierno estatal, que desde hace varios meses han hecho que cambien las rutas en el centro de la ciudad de Oaxaca y en el municipio de Santa Lucía del Camino.
Además, durante la pasada transmisión del informe de la presidenta de Sheinbaum por los daños del triunfo electoral, el 31 de mayo se suspendieron al menos 10 rutas por casi cuatro horas, lo que complicó el traslado de la población entre los municipios de Tlalixtac de Cabrera y la ciudad de Oaxaca, así como el de Xoxocotlán, especialmente por la rutas que pasan o llegan al Parque del Amor.
Uso de tarjeta y de efectivo
Con la entrada en vigencia de la tarjeta de cobro para mantener la tarifa de 8 pesos por viaje, los usuarios también han tenido que adaptarse o pagar dos pesos más en efectivo desde el pasado 1 de junio.
Uno de los conductores comentó que todavía son pocos los usuarios que usan la tarjeta, tanto la general como la preferencial para estudiantes o personas adultas mayores.
Sin embargo, confiaba en que poco a poco la población se habituara al plástico.
Algunos usuarios consultados señalaron que la tarjeta no era tan necesaria, pues incluso la tarifa general de 10 es igual que la del transporte urbano. Aunque otros más consideraron que aunque sean dos pesos de diferencia puede haber un gasto extra o un ahorro, según el transporte que se utilice.









































