Una muerte instantánea y espantosa encontró el conductor de una camioneta de batea luego de salirse de la carretera y precipitarse a un abismo de aproximadamente 100 metros de profundidad. El brutal accidente ocurrió la tarde del sábado 13 de junio sobre la carretera federal 182, movilizando a cuerpos de rescate tanto del estado de Oaxaca como de Puebla debido a la zona limítrofe del desastre.
Los hechos se registraron a las 13:25 horas, en el kilómetro 8+400 de la citada vía federal, en el tramo que comunica a la cabecera de Teotitlán con la agencia de Vigastepec, perteneciente a la jurisdicción territorial del municipio de Coxcatlán, Puebla. Automovilistas que presenciaron el percance dieron aviso a las corporaciones de emergencia.
Elementos de la Policía Vial Estatal de Oaxaca acudieron al reporte y confirmaron que una unidad de motor se había salido de la carpeta asfáltica para comenzar a dar vueltas de campana hacia una honda barranca. Ante la magnitud de la tragedia, paramédicos a bordo de una ambulancia y elementos de la Policía Municipal de Teotitlán descendieron con cuerdas para auxiliar a posibles sobrevivientes.
Al llegar hasta el fondo del barranco, los rescatistas localizaron una camioneta marca Ford tipo F-150, de color rojo, con placas de circulación WH-665-C del estado de Tamaulipas, la cual terminó completamente convertida en un acordeón de fierros retorcidos. Al revisar el interior de la cabina destrozada, los técnicos en urgencias médicas confirmaron que el chofer ya no presentaba signos vitales, declarando su deceso en el lugar debido a los múltiples traumatismos sufridos durante la caída.
La zona del siniestro fue acordonada por los policías oaxaqueños en espera del arribo de las autoridades ministeriales del estado vecino, ya que el punto exacto de la tragedia correspondía al lado poblano.
Más tarde, elementos de la Policía Municipal de Coxcatlán y personal de la Policía Estatal de Caminos de Puebla se hicieron cargo de la escena para realizar las diligencias del levantamiento del cadáver. Los restos de la víctima, quien hasta el momento permanece en calidad de desconocida, fueron trasladados al anfiteatro regional para la necropsia de ley.






































