Para garantizar a los pueblos y comunidades indígenas su derecho a ser consultados de manera previa, libre, informada y de buena fe, antes de reformas de ley, planes, proyectos o programas de gobierno, Sergio López Sánchez propone una reforma al Artículo segundo de la Constitución.
La iniciativa del legislador federal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), tiene por objeto garantizar a los pueblos y comunidades indígenas su derecho a ser informados y consultados para la obtención de su consentimiento previo, libre e informado en la toma de decisiones.
Principalmente, detalla la exposición de motivos, sobre los asuntos que afecten o puedan afectarles directamente, así como garantizar su derecho a participar en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas y recursos dirigidos a su desarrollo integral.
López Sánchez indicó que el derecho de los pueblos y comunidades indígenas a ser consultados de manera previa, libre, informada y vinculante, no ha sido hasta la fecha incorporado de manera clara en la Constitución, a pesar de que sigue siendo un mandato pendiente de los tratados internacionales vigentes y de los Acuerdos de San Andrés Larráinzar.
De acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), una de las mayores violaciones a los derechos humanos en contra de los pueblos y comunidades indígenas en México, se da por la violencia generada en el contexto de megaproyectos en tierras y territorios ancestrales autorizados sin el debido proceso de consulta y consentimiento previo, libre e informado.
Dijo que la inexistencia de un marco jurídico adecuado relacionado con la consulta indígena que haga efectivo este derecho, hace imposible que las autoridades cumplan con lo dispuesto por el Convenio 169 de la OIT y estándares relacionados con la materia.
Según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la falta legislativa que regule adecuadamente el proceso de consulta, impide conocer de manera clara y precisa el contenido y alcance de los derechos de los pueblos indígenas sobre sus tierras, territorios y recursos naturales, entorpece la eficacia del procedimiento de consulta y afecta en los planes de participación de los beneficios.
México tiene una composición pluricultural, tal como lo expresa la Constitución en su artículo segundo, que cita: “… la nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones que habitan en el territorio actual del país al iniciarse la colonización y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas…”.
Según los cálculos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, 6 millones de indígenas viven en las principales ciudades del país; 38 por ciento está en extrema pobreza.
El legislador señaló que las comunidades, de manera cotidiana, enfrentan múltiples dificultades, alguna de ellas producto del rezago histórico acumulado, otras originadas por la complejidad de las circunstancias actuales, tal como ocurre en Oaxaca.
Implacable realidad
La pobreza es una problemática persistente que encierra situaciones de exclusión y desigualdad. Una de las consecuencias más contundentes de la pobreza es el rezago educativo.
Se calcula que entre los años de 2005 al 2010 el analfabetismo pasó de 27 por ciento al 32 por ciento, cinco veces más que el porcentaje de analfabetismo entre la población no indígena.
Esto significa que, a nivel nacional, dos de cada tres niños, de seis a 14 años de edad que no están en la escuela son indígenas.
De manera que 28 por ciento de la población hablante de lengua indígena de 15 años o más no ha concluido la educación primaria.
Es decir, mientras el promedio de los mexicanos mayores de 15 años logra estudiar hasta tercero de secundaria, los indígenas no terminan ni el quinto grado de primaria, lo cual representa la mitad de la media nacional que es de nueva años, precisó.










































