Entre ramos de cempasúchil, veladoras, escobas y recuerdos, los panteones de la capital oaxaqueña comienzan a recuperar el movimiento previo al Día de Muertos. Desde este viernes 30 de octubre, familias acudieron al Panteón General y al de San Miguel para limpiar, pintar y adornar las tumbas de quienes ya no están físicamente, pero permanecen presentes en la memoria de sus seres queridos.
La visita no es únicamente una preparación para las celebraciones del 1 y 2 de noviembre. Para muchas familias representa una oportunidad de reencontrarse con sus raíces, mantener viva una tradición y dedicar tiempo al cuidado de los espacios donde descansan sus familiares.
Con flores de cempasúchil y borla, veladoras y herramientas de limpieza, hombres y mujeres comenzaron a trabajar en los sepulcros. Algunos barrieron los pasillos y retiraron la maleza; otros pintaron las tumbas, acomodaron flores y colocaron pequeñas ofrendas para recibir simbólicamente a sus difuntos.
LIMPIAR LAS TUMBAS, UNA FORMA DE MANTENER VIVO EL RECUERDO
En cada sepultura hay una historia familiar. Por eso, las labores de limpieza y decoración van más allá de una actividad rutinaria: son una muestra de cariño y respeto hacia quienes dejaron una huella en sus hogares.
Mientras unos retiran el polvo acumulado durante el año, otros colocan flores de temporada y encienden veladoras. Son acciones sencillas que adquieren un significado especial durante estas fechas, cuando la tradición dicta que las almas de los difuntos regresan para convivir simbólicamente con sus familias.
En Oaxaca, donde el Día de Muertos forma parte de una profunda identidad cultural, estas visitas también permiten transmitir costumbres entre generaciones y recordar que la memoria de los seres queridos permanece más allá de su ausencia.
ESPERAN MAYOR AFLUENCIA DURANTE EL FIN DE SEMANA
Aunque desde este viernes comenzó a registrarse la llegada de visitantes, se espera que la mayor concentración de familias ocurra entre el sábado 1 y el domingo 2 de noviembre, fechas centrales de las celebraciones de Todos Santos y Fieles Difuntos.
Los panteones General y San Miguel, administrados por el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, se encuentran entre los espacios tradicionales que reciben a cientos de personas durante esta temporada.
Entre flores, fotografías, veladoras y conversaciones frente a las tumbas, los cementerios se convierten en lugares de encuentro donde la tristeza por la ausencia convive con la alegría de recordar.
Porque en Oaxaca, el Día de Muertos no consiste solamente en visitar un panteón: es una tradición que mantiene unidos a los vivos con quienes siguen presentes en sus pensamientos, sentimientos y recuerdos.
Con información de Lisbeth Reyes












































